La reconocida actriz colombiana de entretenimiento para adultos Esperanza Gómez aseguró que en toda su carrera nunca grabó más de 29 videos pornográficos, desmintiendo la percepción pública de que su filmografía es mucho más amplia. Durante su paso por el programa “Como amaneció Bogotá” de la emisora Tropicana, la también ex Miss Playboy Colombia explicó que esa falsa idea se debe a la fragmentación y difusión no autorizada de sus grabaciones. “Lo que pasa es que yo nunca me dediqué de lleno. Eso es otro mito que existe sobre mí, que la gente cree que yo me dediqué a trabajar en la industria porno. No, cuando yo hice mis videos, yo lo hacía por hobby”, afirmó la modelo, quien señaló que sus seguidores tomaban fragmentos de sus largas escenas y los difundían por separado, dando la impresión de un volumen mucho mayor.
Con cerca de dos décadas en la industria del entretenimiento para adultos en América Latina, Esperanza Gómez reveló que desde los 13 años soñaba con ingresar a este mundo, y que a los 16 ya trabajaba como modelo antes de convertirse en Miss Playboy Colombia y dar el salto a la pornografía. “Yo me enamoré de la industria porno a los 13 años. Yo sí soñaba con hacer pornografía, yo sí disfrutaba de mis escenas. Entonces, a mí hoy en día, de verdad que no me pesa”, declaró, diferenciándose de quienes entran solo por dinero y luego reniegan de la experiencia. Pese a su pasión, aseguró que no recomienda que una joven de 18 años ingrese a este negocio por el estigma social permanente. “La pornografía de verdad es un tema muy fuerte que no es fácil de llevar —advirtió— en esta industria, cuando tú entras, así tú te retires, siempre la gente te va a decir: ‘eres prostituta, eres porno’. Siempre te van a tildar de eso. Es como si tú te tatuaras la palabra aquí: ‘soy puta, soy perra, soy porno’ en la frente y no te lo puedes quitar”.
Una carrera medida y una transición exitosa
La actriz detalló que su trabajo en la industria fue intermitente: en 2009 grabó cinco escenas, en 2010 cuatro, en 2011 alrededor de siete, y en 2014 solo una. Precisó que en un año trabajaba máximo dos semanas en pornografía, y que reanudó grabaciones a finales de 2016. “Parece que yo hubiera hecho un millón de videos”, bromeó al referirse a la percepción pública. Gómez hizo entonces la transición de los estudios tradicionales a gestionar su propio contenido en la plataforma FanCentro, similar a OnlyFans. “Yo abrí mi perfil ahí. O sea, no era sino subir foticos y cosas como caseritas”, recordó. El cambio le reportó ingresos crecientes: “La primera suscripción, 200 dólares, después 800 dólares. Y empezó a subir… y yo dije: ‘O sea, jueputa, esto es como buen negocio’”. Su éxito fue tal que la propia plataforma la contactó para ser imagen de la marca. “Vamos a una conferencia y los de FanCentro dicen: ‘O sea, no sabíamos que ella era una persona tan conocida y tan querida por la gente’”, relató, consolidando así una carrera que, a pesar de los prejuicios, ella asegura haber disfrutado plenamente.












