En una entrevista concedida al programa Expediente Final de Caracol Televisión, María Claudia Tarazona, esposa del fallecido exsenador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, reveló por primera vez los detalles más íntimos de las últimas horas de vida de su esposo. Uribe Turbay, de 38 años, murió en la madrugada del 11 de agosto de 2025 en la Fundación Santa Fe de Bogotá, luego de permanecer más de dos meses hospitalizado tras sufrir un atentado el 7 de junio de ese mismo año. El ataque ocurrió en el barrio Modelia, en el occidente de la capital, mientras el político adelantaba un acto de campaña sobre salud mental. Un adolescente se le acercó a corta distancia y le disparó tres veces: dos impactos en la cabeza y uno en una pierna.
Durante la entrevista, Tarazona relató que el domingo 10 de agosto, víspera del fallecimiento, fue a misa sola a la iglesia Torcoroma, ubicada cerca de la clínica. Allí, en oración, pronunció unas palabras que quedaron grabadas en su memoria: “No te voy a pedir que Miguel viva, no te voy a pedir que te lo lleves, no te voy a pedir que me des mi segunda oportunidad con él. Te voy a pedir que te ocupes tú de todo”. Esa misma noche, al percatarse de que el estado de su esposo se agravaba, alertó al doctor Hakim con una frase desgarradora: “Doctor, veo a Miguel muy mal”. El médico confirmó sus temores y respondió: “Miguel volvió a sangrar, hay que operarlo”. Uribe Turbay había iniciado un proceso de neurorehabilitación, pero una hemorragia en el sistema nervioso central obligó a una nueva intervención quirúrgica.
Los últimos momentos en la habitación
María Claudia Tarazona describió con precisión los instantes finales. Ya en la habitación, y consciente de que la situación era irreversible, se inclinó sobre su esposo y le susurró al oído: “Mi amor, si es tu momento, vete tranquilo”. Luego, abrazándolo, agregó: “Mi amor, entre tú y yo no hay nada pendiente. Vete en paz”. Minutos después, el corazón de Uribe Turbay se detuvo a las 2 de la madrugada del 11 de agosto. La familia fue notificada formalmente del fallecimiento a las 3 a.m., según relató Miguel Uribe Londoño, familiar del exsenador, quien declaró: “Cuando salimos el domingo 10 de agosto de la clínica a las casi once de la noche, como salíamos todos los días, y lo que menos esperábamos cuando nos acostamos es que a las dos de la mañana nos llamaran a decirnos que a Miguel se le había parado el corazón”. Tarazona, con la voz entrecortada, confesó: “Lo que nunca me imaginé en la vida, verlo antes de cumplir cuarenta años”.
“Doctor, veo a Miguel muy mal”
María Claudia Tarazona, al alertar al doctor Hakim
La esposa del exsenador también compartió en sus redes sociales una postal navideña junto a Uribe Turbay y su hijo Alejandro, tomada en Nueva York, como un recuerdo de los momentos felices que vivieron. El asesinato del precandidato, ocurrido en medio de un acto proselitista, conmocionó al país y generó un fuerte debate sobre la seguridad de los líderes políticos y la violencia en épocas de campaña. María Claudia Tarazona, al cerrar la entrevista, reiteró que su fortaleza espiritual fue clave para afrontar la pérdida y que, pese al dolor, encontró consuelo en la certeza de haberse despedido en paz.












