El ciudadano estadounidense Grant Gail, quien fue detenido el pasado 14 de junio en el sector de Usaquén, al norte de Bogotá, por una denuncia de presunto abuso sexual contra un menor, fue liberado luego de que la investigación descartara cualquier delito. Gail, gerente de una planta química en Estados Unidos, afirmó que ni él ni su esposa consideraron renunciar a la adopción de tres hermanos colombianos, proceso que iniciaron en 2024 y que se formalizó tras el esclarecimiento de los hechos.
Los hechos ocurrieron cuando Gail se encontraba en el balcón del apartamento donde se hospedaba junto a su familia, intentando calmar a su hijo del medio, de aproximadamente seis años, luego de una pelea entre los hermanos. Según relató el propio Gail, aplicó técnicas de crianza TBRI (Intervención Relacional Basada en la Confianza), que había aprendido en cursos obligatorios previos a la adopción, consistentes en dar palmadas suaves en la espalda del niño mientras le repetía que todo estaba bien y que ambos necesitaban calmarse. Vecinos del sector malinterpretaron la escena y alertaron a la policía, desatando un operativo que derivó en la detención de Gail y su posterior traslado en ambulancia.
La confusión que llevó a la detención
La denuncia se produjo el domingo 14 de junio de 2026, cuando varios residentes de Usaquén observaron a Gail en el balcón con el menor y llamaron a las autoridades. Durante el operativo, Gail fue escoltado por la Policía, y en medio de la confusión, una multitud se congregó en el lugar. Gail relató a Semana que su esposa le advirtió por mensaje de texto que la gente se había reunido mientras los trasladaban en ambulancia, y que incluso algunas personas intentaron agitar el vehículo. «Lo único que podía ver era el suelo y los pies de la gente mientras intentaban darme patadas en la cara», declaró Gail, quien también reportó amenazas continuas contra su vida tanto en Colombia como en Estados Unidos tras el episodio.
La hija mayor de la familia, que observó la escena desde el interior del apartamento, y el propio hijo del medio ayudaron a esclarecer los hechos ante las autoridades. La investigación judicial determinó que no hubo abuso ni violencia, y el proceso de adopción de los tres hermanos colombianos se formalizó sin contratiempos.
«Ni por un minuto pensamos en renunciar»
Grant Gail, ciudadano estadounidense, a Semana
La defensa de Gail, encabezada por el abogado Fabio Humar, anunció que emprenderán acciones legales contra quienes grabaron y difundieron videos del caso, al considerar que se vulneró la presunción de inocencia y se puso en riesgo la integridad de la familia. Gail, por su parte, agradeció el trato de la Policía durante el proceso y destacó la labor de su abogado para aclarar la situación. La familia planea comenzar su nueva vida juntos en Estados Unidos, donde retomarán la convivencia con los tres hermanos colombianos que ahora forman parte de su hogar.












