Un estudio realizado por el Laboratorio de Economía de la Educación de la Pontificia Universidad Javeriana ha revelado un alarmante aumento del 233 por ciento en los reportes de acoso escolar asociado a ideación suicida en colegios colombianos, pasando de 42 casos anuales en 2022 a 140 en 2025. Este análisis se basa en la revisión de 28.436 registros individuales del Sistema de Información Unificado de Convivencia Escolar (Siuce), cubriendo el período de 2020 a 2025, y destaca un incremento general de 407 casos de ideación suicida vinculada al acoso en todo el país durante esos seis años, en comparación con los 415 reportados a nivel nacional en el mismo lapso.
Entre las causas principales identificadas se encuentran la discriminación por apariencia física y género, la violencia familiar y la ausencia de apoyo emocional, con un total de 4.495 casos de discriminación registrados, de los cuales 1.381 corresponden a apariencia física y 1.074 a género, mostrando un incremento del 377 por ciento en estos incidentes, de 414 a 1.976 anuales entre 2022 y 2025. Las víctimas mujeres representan el 60,1 por ciento del total, con 17.074 casos, y concentran el 74,2 por ciento en situaciones de ciberbullying. Los grados más afectados son sexto, séptimo y octavo, equivalentes a casi la mitad de los incidentes, con la edad de 13 años registrando el mayor número de reportes.
Discriminación y violencia digital como detonantes
El informe subraya que el acoso sostenido, la discriminación reiterada, la violencia en el hogar y la ausencia de adultos de referencia convergen en adolescentes que en algunos casos llegan al límite. Además, el sistema está comenzando a detectar una forma de violencia digital que combina la humillación pública con la vulneración de la intimidad, incluyendo prácticas como el sexting y la difusión de imágenes. Otras causas incluyen la orientación sexual, conflictos afectivos y problemas de salud mental, con formas relacionales como exclusión, rumores e aislamiento siendo comunes en la transición escolar de la adolescencia.
«el acoso sostenido, la discriminación reiterada, la violencia en el hogar y la ausencia de adultos de referencia convergen en adolescentes que en algunos casos llegan al límite»
Informe del Laboratorio de Economía de la Educación, Pontificia Universidad Javeriana
Comparación con Bogotá y el rol del hogar
En Bogotá, la situación es particularmente grave, con 39.473 casos de conducta suicida reportados entre 2022 y 2025 según el Sistema de Alertas de la Secretaría de Educación, lo que evidencia un subregistro estructural a nivel nacional, ya que la capital reporta 95 veces más casos que el promedio del país. El 25,7 por ciento de los incidentes, es decir 7.326 casos, ocurren en el hogar, donde la institución educativa tiene menor capacidad de intervención directa, y no es casual que las niñas concentren el 86 por ciento de los casos de violencia sexual ingresados al Pard del Icbf, revelando vulnerabilidades estructurales coherentes entre ambos sistemas. La casa no solo inicia algunos conflictos, sino que es el espacio donde los más graves se desarrollan.
«no es casual que las niñas también concentren el 86% de los casos de violencia sexual ingresados al Pard del Icbf: hay una coherencia entre ambos sistemas que habla de vulnerabilidades estructurales»
Informe del Laboratorio de Economía de la Educación, Pontificia Universidad Javeriana
«la casa no es solo el espacio donde algunos conflictos se inician: es el espacio donde los conflictos más graves ocurren y donde la institución educativa tiene la menor capacidad de intervención directa»
Informe del Laboratorio de Economía de la Educación, Pontificia Universidad Javeriana
Este panorama posiciona la salud mental estudiantil como una alerta prioritaria, con énfasis en la violencia relacional, digital y sexual, especialmente menos visible en niñas, lo que demanda acciones urgentes para fortalecer el apoyo emocional y la detección temprana en entornos escolares y familiares a lo largo de Colombia.











