El euro frente al peso colombiano cerró este 5 de mayo de 2026 en $4.358,90 en el mercado cambiario de Colombia, registrando una leve caída de $3,99 que equivale a un -0,09 por ciento, en medio de una sesión marcada por una volatilidad del 22,58 por ciento, superior al 17,14 por ciento de referencia. Durante la jornada, la divisa europea alcanzó un máximo de $4.372,91 y un mínimo de $4.329,03, reflejando la inestabilidad impulsada por expectativas sobre la política monetaria de Estados Unidos, la turbulencia en los mercados globales y las dinámicas locales de oferta y demanda.
En las casas de cambio, el euro se cotizaba en compra a $4.360 y en venta a $4.530, mientras que en el plano semanal mostró un avance del +5,11 por ciento y en el interanual una contracción del -7,73 por ciento, sin lograr acercarse a sus máximos históricos. Esta tendencia positiva de los últimos dos días contrasta con factores como el recorte del Fondo Monetario Internacional en sus proyecciones de crecimiento mundial al 2,5 por ciento e inflación global al 5,4 por ciento, el alza del petróleo Brent por encima de los 118 dólares, los aranceles del 25 por ciento impuestos por Estados Unidos a vehículos europeos, las remesas de marzo por 1.225 millones de dólares y la caída del 42,4 por ciento en las utilidades del Banco de la República.
Factores globales y locales que presionan la divisa
La dependencia energética de Europa, los elevados precios del crudo y los flujos de capital han influido en el comportamiento del euro frente al peso, que encuentra soporte en el petróleo y las remesas, aunque enfrenta restricciones por el ajuste fiscal y los precios de gasolina y diésel. Además, compite con la resiliencia del dólar respaldada por la economía estadounidense, generando alertas entre inversionistas por la inestabilidad cambiaria que podría afectar decisiones de inversión en Colombia.
Analistas destacan que esta volatilidad subraya la necesidad de vigilancia en el mercado cambiario EUR/COP, donde la combinación de presiones externas e internas mantiene a los operadores en vilo ante posibles movimientos bruscos en los próximos días.











