Euro cierra en 3.614 pesos colombianos tras cuatro jornadas al alza

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El euro cerró la jornada del 2 de noviembre en 3.614,15 pesos colombianos, con un incremento de 0,3 por ciento frente al cierre anterior de 3.603,39 pesos, según los registros de la agencia Dow Jones para el mercado cambiario colombiano. El movimiento, aunque moderado en la comparación diaria, se suma a una racha de cuatro días consecutivos de tendencia positiva que ha llevado a la divisa europea a acumular un avance semanal de 5,56 por ciento, en una semana marcada por una inusual agitación en las mesas de cambio del país.

La cotización llega en un momento de fuerte contraste con el comportamiento de largo plazo. En la comparación interanual, el euro registra una caída de 17,3 por ciento frente al peso, lo que refleja el proceso de apreciación que ha vivido la moneda colombiana durante los últimos doce meses y que se explica, en buena medida, por el debilitamiento global del dólar. Ese fenómeno se evidencia en el desplome de 9 por ciento que ha sufrido el índice DXY, el indicador que mide el comportamiento de la divisa estadounidense frente a una canasta de monedas de referencia, y en la apreciación de 14 por ciento que acumula el peso en lo corrido de 2025.

Una volatilidad que duplica la referencia del mercado

El dato que más preocupa a los analistas no es la variación diaria sino el nivel de inestabilidad que atraviesa el tipo de cambio. La volatilidad actual del mercado cambiario colombiano se ubica en 39,74 por ciento, muy por encima del 24,35 por ciento que se toma como referencia, una brecha que los expertos interpretan como señal de una fase de nerviosismo persistente en la formación de precios. Esa condición hace que los movimientos de corto plazo, como el del euro en la jornada del 2 de noviembre, deban leerse con cautela, pues responden más a la coyuntura que a una tendencia estructural consolidada.

El contexto macroeconómico internacional ayuda a entender el comportamiento de las divisas. La Reserva Federal mantiene su tasa de interés en un rango de 3,50 a 3,75 por ciento, mientras el Banco de la República sostiene la suya en 9,25 por ciento, un diferencial de 5,5 puntos porcentuales que alimenta estrategias de carry trade y sostiene el atractivo de los activos denominados en pesos. A ello se suma el flujo sostenido de remesas, que se ha convertido en uno de los principales soportes de la oferta de divisas en el mercado local y en un factor que amortigua las presiones sobre la tasa de cambio.

Las proyecciones de Bancolombia para 2026

El Grupo Cibest de Bancolombia, en un informe de mercado citado por Valora Analitik, proyecta un dólar promedio de 3.878 pesos para 2026. El escenario base de la entidad financiera se sustenta en tres factores: la debilidad global de la divisa estadounidense, la continuidad del flujo de remesas hacia el país y la expectativa de ajustes al alza en las tasas locales, elementos que en conjunto apuntarían a un peso relativamente fuerte durante el próximo año.

Sin embargo, el mismo informe advierte sobre riesgos que podrían presionar la tasa de cambio en dirección contraria. La incertidumbre fiscal, un eventual recorte en la calificación soberana de Colombia por parte de una agencia global y el proceso electoral figuran entre los principales factores de preocupación, todos ellos capaces de revertir parcialmente la tendencia apreciatoria que hoy favorece al peso. En ese sentido, la fortaleza de la moneda colombiana convive con una fragilidad de fondo que el mercado monitorea de cerca.

El peso, una moneda con historia propia

Vale recordar que el peso colombiano es la moneda de curso legal en el país y su circulación está controlada por el Banco de la República. En la actualidad circulan monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, y las de mayor denominación son bimetálicas, una medida adoptada para reforzar su seguridad frente a la falsificación. La moneda de 1.000 pesos, que circuló por primera vez entre 1996 y 2002, perdió popularidad justamente por su facilidad de falsificación, mientras que todas las denominaciones actuales llevan diseños alusivos a la biodiversidad del país, con figuras como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama.

Con la cotización del euro en 3.614,15 pesos y una volatilidad que casi duplica los parámetros de referencia, el mercado cambiario colombiano entra en una semana decisiva para confirmar si la racha de cuatro días al alza de la divisa europea se convierte en una tendencia de mediano plazo o si, por el contrario, se trata de un ajuste técnico dentro de un ciclo más amplio de apreciación del peso. Los operadores seguirán con atención los datos de inflación, las señales de la Reserva Federal y el clima político local, tres variables que, en el actual escenario de incertidumbre, pueden mover el tablero en cualquier dirección.

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