El euro cerró la jornada del 10 de julio con una cotización de 3.708,49 pesos colombianos, registrando una variación positiva del 1,24% respecto al cierre anterior, que se ubicó en 3.663,2 pesos, según datos de Dow Jones. Este repunte representa el primer día consecutivo de ganancias para la moneda europea, que en el acumulado de la última semana muestra una leve caída del 0,26%, mientras que en términos interanuales la depreciación alcanza el 18,24%.
El comportamiento del euro frente al peso colombiano se da en un contexto de volatilidad moderada. La volatilidad actual del tipo de cambio es del 15,14%, inferior al 18,35% de referencia, lo que sugiere un entorno cambiario más estable en el corto plazo. Este indicador cobra relevancia en un mercado donde las monedas emergentes, como el peso colombiano, han mostrado una fortaleza notable durante 2025.
Peso colombiano: apreciación y proyecciones
El peso colombiano se ha apreciado un 14% frente al dólar en lo que va de 2025, impulsado por la caída del índice DXY, que mide la fortaleza del billete verde frente a una cesta de monedas, y que ha descendido un 9% en el mismo período. Este movimiento se explica en parte por la política comercial de Estados Unidos y las expectativas de que la Reserva Federal mantenga su tasa de interés en el rango de 3,50% a 3,75%.
En el frente local, el Banco de la República mantiene su tasa de intervención en 9,25%, mientras que analistas del Grupo Cibest de Bancolombia proyectan que el dólar promedio en 2026 se ubicará en 3.878 pesos colombianos. Esta estimación se sustenta en la debilidad global del dólar, el flujo de remesas y las expectativas de ajustes al alza en las tasas locales. Sin embargo, la entidad advierte sobre riesgos fiscales relevantes, como un posible recorte de la calificación soberana y el impacto del proceso electoral en la confianza de los inversionistas.
Monedas colombianas y su biodiversidad
El peso colombiano, moneda de curso legal controlada por el Banco de la República, circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. Las monedas de 500 y 1.000 pesos son bimetálicas, mientras que las de 1.000 pesos tuvieron una primera circulación entre 1996 y 2002, pero perdieron popularidad debido a la facilidad de falsificación. Los diseños de las monedas aluden a la biodiversidad del país, con imágenes como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, entre otras especies emblemáticas.












