El euro abrió al alza este miércoles 16 de octubre en el mercado cambiario colombiano, cotizándose en 3.565,56 pesos, lo que representa un incremento del 3,91% frente al cierre anterior de 3.431,3 pesos, según datos reportados por Dow Jones. Con esta variación, la moneda europea acumula una tendencia positiva sostenida durante la jornada de apertura, con un avance semanal del 2,17%, aunque en términos interanuales registra una caída del 19,87%. La volatilidad del tipo de cambio alcanzó el 25,92%, superando la referencia del 23,81%, lo que sugiere un escenario de inestabilidad en las operaciones de divisas en el país.
El comportamiento del euro se enmarca en un contexto de análisis de las perspectivas económicas para 2026, divulgadas por el Grupo Cibest de Bancolombia y citadas por Valora Analitik. Según el banco, la proyección del dólar promedio para ese año se ubica en 3.878 pesos, sustentada en la debilidad global del billete verde, el flujo sostenido de remesas hacia el país y la expectativa de ajustes al alza en las tasas de interés locales. Estos factores, sumados al diferencial entre la tasa de la Reserva Federal de Estados Unidos, que se mantiene en un rango de 3,50% a 3,75%, y la del Banco de la República, fijada en 9,25%, generan condiciones favorables para estrategias de carry trade, en las que los inversionistas aprovechan los rendimientos diferenciados entre monedas.
Peso colombiano, entre la apreciación y los riesgos fiscales
En lo corrido de 2025, el peso colombiano se ha apreciado un 14%, impulsado por la caída del índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a una canasta de monedas internacionales y que ha descendido un 9%, así como por la volatilidad comercial generada por las políticas de Estados Unidos. No obstante, los analista advierten sobre riesgos que podrían presionar al alza la tasa de cambio en el mediano plazo. Entre ellos se destacan la incertidumbre fiscal, el recorte en la calificación soberana de Colombia por parte de una agencia global y el proceso electoral, elementos que podrían revertir parte de la ganancia cambiaria del peso y afectar la estabilidad del mercado.
«La proyección del dólar para 2026 se basa en la debilidad global del dólar, el flujo sostenido de remesas y la expectativa de ajustes al alza en las tasas de interés locales»
Bancolombia, citado por Valora Analitik
En paralelo, el peso colombiano mantiene su condición de moneda de curso legal en el país, controlada por el Banco de la República, con un sistema de piezas que incluye denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. Las monedas de 500 y 1.000 pesos son bimetálicas como medida de seguridad, mientras que la de 1.000 pesos, que circuló por primera vez entre 1996 y 2002, perdió popularidad por su facilidad de falsificación. Los diseños aluden a la biodiversidad colombiana, con imágenes de especies como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, un detalle que refleja la identidad natural del país en su sistema monetario.
La jornada de apertura deja en evidencia que, pese al dinamismo reciente del peso y a las proyecciones optimistas para 2026, el mercado cambiario colombiano sigue expuesto a movimientos bruscos. La volatilidad superior a la referencia y el avance diario del euro contrastan con la tendencia interanual negativa de la moneda europea, lo que obliga a los agentes económicos a mantenerse atentos a los próximos indicadores de inflación, tasas de interés y contexto fiscal para anticipar nuevas variaciones en la tasa de cambio.










