El euro arrancó la jornada de este 17 de julio con una cotización de 3.722,89 pesos colombianos, según datos de Dow Jones, lo que representa un incremento del 3,94% frente al cierre anterior de 3.581,9 pesos. La moneda europea acumula una variación semanal positiva del 0,52%, aunque en el balance interanual registra una caída del 17,97%. El mercado cambiario colombiano se mueve en un entorno de alta volatilidad, que alcanza el 29,94%, muy por encima del 18,66% considerado como referencia, lo que refleja la inestabilidad que afecta al comportamiento del euro en las últimas jornadas.
Este comportamiento alcista se inscribe en una tendencia positiva de los últimos dos días, impulsada por la dinámica del mercado y un contexto de incertidumbre económica global. Mientras tanto, el peso colombiano ha mostrado una notable apreciación del 14% frente al dólar durante 2025, un fenómeno que las proyecciones del Grupo Cibest de Bancolombia extienden hasta 2026. Según el análisis de esa entidad, el tipo de cambio promedio del dólar para el próximo año se situaría en 3.878 pesos colombianos, una cifra que refleja la debilidad global del billete verde, reflejada en la caída del 9% del índice DXY, y el flujo constante de remesas. A esto se suman las expectativas de posibles ajustes al alza en las tasas de interés locales, que hoy se encuentran en el 9,25% fijado por el Banco de la República, en contraste con la tasa de la Reserva Federal estadounidense, que oscila entre 3,50% y 3,75%.
Incertidumbre fiscal y electoral como contrapeso
A pesar de las perspectivas optimistas para el peso colombiano, los analistas advierten sobre factores de riesgo que podrían presionar al alza la tasa de cambio. La incertidumbre fiscal, materializada en el recorte de la calificación soberana, y el proceso electoral que se avecina son elementos que generan volatilidad y podrían contrarrestar la tendencia de apreciación. El mercado anticipa posibles incrementos en la tasa de interés del Banco de la República debido al aumento del salario mínimo, lo que añade otra capa de complejidad a las proyecciones. En este escenario, la cotización del euro y del dólar seguirán siendo un termómetro sensible de la salud económica colombiana, con el peso como protagonista de una historia que combina fortaleza estructural y desafíos coyunturales.












