En medio de la creciente polémica por los presuntos vínculos sentimentales del presidente Gustavo Petro con mujeres de su gobierno, la excónsul de Colombia en Chile, María Antonia Pardo, rompió su silencio la mañana del martes 28 de julio de 2026 para defender al mandatario y arremeter contra medios de comunicación y sectores opositores. A través de su cuenta de X, Pardo, quien fue esposa de Agmeth Escaf y ha acompañado a Petro desde la campaña presidencial, acusó a los críticos de estar obsesionados con la vida sexual del jefe de Estado, desviando así la atención de los verdaderos problemas del país.
“He llegado a la conclusión de que el principal problema de Colombia no es la inseguridad, ni la corrupción, ni la desigualdad. Es la cama de Gustavo Petro. Llevo cinco años recibiendo llamadas de periodistas, políticos, “fuentes muy bien informadas”, opinadores profesionales y ciudadanos profundamente angustiados por un único asunto: la vida sexual del presidente. Convencidos, además, de que yo debía conocer hasta el último detalle”, afirmó Pardo en su publicación, en la que cuestionó el enfoque de amplios sectores que, según ella, han priorizado el escándalo personal por encima del debate de fondo sobre reformas, economía, seguridad y relaciones internacionales.
La obsesión por la vida privada del mandatario
La excónsul señaló que la narrativa en torno al presidente ha cambiado con el tiempo, pero siempre ha girado en torno a un mismo eje: su intimidad. “Al comienzo la obsesión era demostrar que le gustaban los hombres. Hubo quienes invirtieron más tiempo en esa teoría que en leerse un solo proyecto de ley. Como esa novela no produjo el final que esperaban, el libreto cambió. Ahora necesitan saber cuántas mujeres tiene, quiénes son, quién entra, quién sale y, de paso, atribuir cada nombramiento de una mujer al viejo recurso del colchón”, escribió, en una clara alusión a la polémica que rodea a figuras como Juliana Guerrero, una joven delegada universitaria cuya defensa por parte de Petro generó sospechas sobre un presunto vínculo personal, y a Vannesa Cortés, señalada como la presunta novia actual del mandatario y vista en eventos oficiales. Pardo, quien en el pasado estuvo en el centro del escándalo de los petrovideos, defendió la capacidad de las mujeres en el Gobierno y rechazó que sus nombramientos sean atribuidos a relaciones sentimentales. “Porque, al parecer, para algunos una mujer nunca llega a un cargo por mérito; siempre debe existir una explicación que pase por la alcoba”, agregó.
“Hay que reconocerles la disciplina. No conozco un solo experto en política pública tan juicioso como los especialistas nacionales en el catre presidencial. Si esa capacidad investigativa la dedicaran a rastrear contratos amañados, fortunas inexplicables o redes de corrupción, Colombia sería Suiza.”
María Antonia Pardo, excónsul de Colombia en Chile
La excónsul también ironizó sobre la moral de quienes critican al presidente. “La ironía es deliciosa: quienes más hablan de moral son los que llevan cinco años intentando asomarse por el ojo de la cerradura de la habitación del presidente. Y, mientras el país discute reformas, economía, seguridad y relaciones internacionales, una parte de la opinión pública sigue convencida de que el secreto del poder está escondido debajo de las sábanas de la Casa de Nariño. Y luego se preguntan por qué el debate público está tan degradado”, concluyó. Con esta defensa, Pardo busca poner el foco de nuevo en los asuntos de relevancia nacional, como las investigaciones de presuntas redes de corrupción y los proyectos de reforma, mientras la controversia en torno a la vida personal de Petro continúa acaparando titulares.












