La Procuraduría General de la Nación llamó a juicio disciplinario al coronel Sammy Ernesto Rodríguez, exedecán del presidente Gustavo Petro, por el presunto acoso sexual contra la mayor y abogada del Ejército Diana Marcela Sierra. Los hechos ocurrieron la noche del 13 de mayo de 2025 en el Cantón Militar de Palonegro, en Bucaramanga, cuando la oficial auxilió a Rodríguez, quien se encontraba en estado de embriaguez. Según la denuncia, dentro del vehículo de la víctima y en presencia de su hijo de 12 años, el coronel le hizo comentarios sexuales, intentó tocarla y, al ser rechazado, la insultó y amenazó con no dejarla ascender, además de advertirle que trabajaba con el presidente Petro. La Procuraduría encontró pruebas de hostigamiento sexual y tratos humillantes, agravados por su cargo de confianza en la Casa de Nariño. En total, 17 militares testimoniaron en la investigación, entre ellos superiores directos de ambos.
El pliego de cargos fue emitido por la Procuraduría General de la Nación, que determinó la existencia de elementos suficientes para llevar a juicio disciplinario al coronel Rodríguez. El caso cobró relevancia pública tras ser revelado por Noticias Caracol el 23 de agosto, y ha generado escozor tanto en la opinión pública como en la institución militar. Además, en junio de 2026, el Ministerio de Defensa, encabezado por el ministro Pedro Arnulfo Sánchez, aprobó el ascenso de Rodríguez a teniente coronel pese al proceso disciplinario abierto, lo que la defensa de la víctima considera una violación del Decreto 1799 de 2000, que regula los ascensos en las Fuerzas Militares.
Los detalles de la denuncia
En su testimonio, la mayor Diana Marcela Sierra relató que, tras auxiliar a Rodríguez en estado de ebriedad, este comenzó a hacerle comentarios de connotación sexual. “¿Dianita, usted sabe hacer el amor rico?”, le habría dicho el coronel, según la versión de la víctima. Ante su rechazo, Rodríguez la insultó y la amenazó: “Yo trabajo con Petro, usted no sabe con quién se metió, la voy a mandar para la mierda, no la voy a dejar ascender”. La mayor también denunció que fue presionada para no denunciar: “Me decía que por favor no dijera nada, que porque eso había sido un pequeño error de mi mayor… y si yo denunciaba, él se iba a meter en problemas”, declaró al referirse a las presiones del mayor Anderson Quiroga.
«¿Dianita, usted sabe hacer el amor rico?»
Diana Marcela Sierra, mayor del Ejército, citando a Rodríguez en su testimonio
«Yo trabajo con Petro, usted no sabe con quién se metió, la voy a mandar para la mierda, no la voy a dejar ascender»
Diana Marcela Sierra, atribuyendo la amenaza a Rodríguez
El esposo de la víctima, Miguel Plata, también aportó a la investigación que, en conversaciones posteriores, Rodríguez reconoció su comportamiento: “Yo sé que la embarré… fue por culpa de unos tragos fue que la embarré”, le habría dicho el coronel, según el testimonio de Plata.
Presiones y nuevas investigaciones
La mayor Sierra y su esposo reportaron haber recibido amenazas tras la denuncia, incluyendo mensajes injuriosos y la publicación de fotos personales obtenidas tras hackear su cuenta de Google. También denunciaron visitas de personas que intentaban disuadirlos de continuar con el proceso judicial. Ante estas circunstancias, la Procuraduría abrió un nuevo expediente para investigar presuntos tratos degradantes hacia otros militares por parte de Rodríguez, y ordenó indagar al mayor Anderson Quiroga por posible obstrucción al proceso disciplinario.
Por su parte, la defensa del coronel Rodríguez ha atribuido su comportamiento a una crisis emocional derivada de la pérdida de su teléfono móvil, que contenía información sensible. Rodríguez no compareció ante la Procuraduría, alegando que se encontraba en comisión de servicios en Austria, y ha negado categóricamente los señalamientos de acoso. El caso sigue generando debate sobre el poder y la impunidad dentro de las Fuerzas Militares, mientras la víctima espera que el juicio disciplinario establezca las responsabilidades correspondientes.










