El exsecretario jurídico de la Presidencia y exministro de Justicia encargado, Augusto Ocampo, salió en defensa del derecho a la intimidad del expresidente Gustavo Petro, luego de que la denunciante Deicy Jiménez difundiera un video de carácter íntimo a través de sus redes sociales. Ocampo no solo cuestionó la publicación del material, sino que exigió a las autoridades investigar quién grabó y divulgó las imágenes sin el consentimiento de Petro, al considerar que se trata de una presunta vulneración del artículo 15 de la Constitución colombiana, que protege la privacidad de las personas.
Jiménez, quien se ha identificado como extrabajadora sexual, publicó el video en Instagram la noche del miércoles 4 de noviembre, acompañado del mensaje “Hoy publico este video como prueba de que estoy diciendo la verdad”, y pidió protección para ella y su familia. La denunciante asegura haber conocido a Petro en 2019 a través de una plataforma para adultos y sostiene que el entonces mandatario le habría ofrecido beneficios en contratación pública a mujeres de su círculo cercano a cambio de favores sexuales. Petro ha rechazado categóricamente los señalamientos y ha dejado el caso en manos de la justicia, mientras que Jiménez ya había comparecido ante la Corte Suprema de Justicia por el fuero que poseía Petro como senador.
Derecho a la intimidad vs. denuncias públicas
En su pronunciamiento, difundido a través de su cuenta en X (antes Twitter), Ocampo fue enfático al afirmar que el cargo de presidente de la República no anula la protección constitucional a la vida privada. “Aquí no estamos hablando solamente de un escándalo en las redes sociales, estamos hablando de derechos fundamentales que fueron gravemente vulnerados”, escribió. El exfuncionario se preguntó retóricamente: “¿Desde cuándo una persona pierde su derecho a la intimidad porque fue presidente de la República? ¿Desde cuándo compartir un beso autoriza a alguien a grabarlo y exhibirlo públicamente?”. Y añadió: “Aceptar un encuentro íntimo no significa autorizar que lo graben, y mucho menos que lo publiquen”.
«Una cosa es buscar justicia y otra convertir una habitación privada en un escenario de escarnio público.»
Augusto Ocampo, exsecretario jurídico de Presidencia
Ocampo también pidió esclarecer el origen de las imágenes: quién grabó, en qué circunstancias, con qué fin, quién publicó y qué responsabilidades pueden derivarse de esos actos. Si bien reconoció que Jiménez tiene todo el derecho de presentar pruebas sobre presuntas conductas delictivas ante las autoridades, subrayó que una denuncia no habilita la exposición de la vida privada. “El derecho penal no funciona así”, afirmó, y aclaró que eventuales delitos como tráfico de influencias “no aparecen mágicamente porque alguien publique imágenes de una relación personal”. El exministro cerró su mensaje con un llamado a la seriedad: “Que se investigue todo, pero háganlo con seriedad, respetando el debido proceso y la dignidad”.









