El exsenador antioqueño Julián Bedoya Pulgarín salió al paso de las duras críticas del presidente Abelardo de la Espriella y negó rotundamente estar buscando cargos, cuotas o prebendas, luego de que el mandatario lo acusara de pretender una “alianza politiquera” con el Gobierno. A través de un extenso mensaje publicado en su cuenta de la red social X, el exparlamentario, quien ocupó una curul en el Senado entre 2018 y 2022, ofreció disculpas al presidente y buscó aclarar su postura, asegurando que su único interés es contribuir al país desde su condición de ciudadano, sin aspiraciones a ningún puesto público.
La controversia se originó tras la difusión de un video grabado el pasado 13 de septiembre durante un evento de Renovación Liberal en el centro comercial San Diego de Medellín. En las imágenes, Bedoya afirmaba que su política era “de gobierno” ante cualquier administración, lo que llevó al presidente De la Espriella a lanzar un fuerte mensaje al día siguiente, el 14 de septiembre, rechazando lo que consideró un intento de acuerdo indecoroso. “Se equivoca Julián Bedoya. En el gobierno del Tigre no hay ni habrá alianza politiquera con usted, con Renovación Liberal ni con ningún operador que confunda el Congreso con un mercado de puestos y prebendas”, escribió el mandatario, quien además sentenció que en su administración “no se compra una votación ni se vende un cargo”.
Un mensaje de disculpas
En su pronunciamiento, Bedoya Pulgarín aseguró que si sus palabras se prestaron a malentendidos, ofrece sus más sinceras excusas. “Presidente, comparto plenamente el principio que usted plantea: Colombia necesita una política al servicio de la gente y no de intereses particulares. Si mis palabras se prestaron para algún malentendido, ofrezco sinceramente mis excusas”, afirmó el exsenador, quien buscó desmarcarse de cualquier interpretación interesada. “Quiero ser claro: yo no soy congresista, en la actualidad no ostento ningún cargo o dignidad en el sector público; simplemente, como ciudadano, opino”, añadió, defendiendo que su intención nunca ha sido generar confrontaciones sino aportar al desarrollo de Antioquia y las regiones.
Bedoya, quien antes de llegar al Senado ocupó curules en la Asamblea Departamental de Antioquia y en la Cámara de Representantes, argumentó que la concertación entre el Congreso y la Presidencia es necesaria para el trámite de iniciativas de ley orientadas a la inversión territorial. En su mensaje, afirmó que las diferencias entre el Legislativo y el Gobierno deben tramitarse “con respeto, transparencia y ánimo constructivo”, rechazando cualquier tipo de negociación oscura o pacto por fuera de la ley.
«Mi intención nunca ha sido ni será negociar cargos, cuotas o prebendas, ni generar confrontaciones. Mi único propósito es contribuir a que Colombia sea mejor y trabajar, de manera especial, por Antioquia y por las regiones»
Julián Bedoya Pulgarín, exsenador
El presidente De la Espriella, por su parte, fue contundente en su rechazo y ordenó a todo su gabinete mantener las relaciones con el Congreso “a la luz del día”, advirtiendo que cualquier funcionario que promueva acuerdos reservados deberá responder ante la ley. En el trasfondo de este cruce de declaraciones, también se recuerdan los antecedentes judiciales de Bedoya: en 2021, la Universidad de Medellín anuló su título de abogado por irregularidades detectadas desde 2019, relacionadas con exámenes aprobados en plazos atípicos y la validación de múltiples asignaturas en una sola jornada. La Fiscalía le imputó los delitos de falsedad en documento privado, falsedad ideológica en documento público y fraude procesal, un pasado que ahora vuelve a poner el foco sobre su figura pública.










