Exuniformados confirman alianzas Ejército-AUC ante JEP por masacre La Resbalosa, San José de Apartadó

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En una segunda audiencia ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) celebrada el 24 de abril, el exsubteniente del Ejército Nacional Jorge Humberto Milanés Vega y el exuniformado Alejandro Jaramillo Giraldo comparecieron voluntariamente para revelar detalles inéditos sobre alianzas entre el Ejército y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Los testimonios confirmaron fiestas conjuntas en una finca tipo balneario en San Pedro de Urabá, ubicada a unos 20 minutos del batallón Vélez, donde años después fue asesinado Carlos Castaño, en el contexto de la masacre de La Resbalosa en San José de Apartadó, que dejó ocho víctimas, incluyendo cuatro menores de edad, uno de ellos un bebé de 18 meses.

Presidida por el magistrado de la JEP Pedro Díaz Romero, la comparecencia buscaba avanzar hacia una verdad plena sobre aspectos aún en duda, contribuyendo al reconocimiento y reparación de las víctimas. Milanés Vega y Jaramillo Giraldo detallaron la no intervención del Ejército tras la masacre, financiamiento por parte de ganaderos y vínculos directos, como soldados que actuaban como paramilitares. En la primera audiencia, militares habían reconocido órdenes del alto mando para seguir la guía paramilitar que señalaba guerrilleros en la comunidad.

Testimonios que iluminan la oscuridad de los hechos

Milanés Vega relató cómo su superior calificó la muerte de los menores como “una embarrada”, y posteriormente se reunieron en una vivienda con miembros de las AUC que trajeron carne animal. Además, solicitó su retiro del Ejército tras los hechos, argumentando que no quería volver a tales circunstancias. Por su parte, Jaramillo Giraldo, convencido de que las comunidades eran informantes de las FARC, describió comentarios entre soldados sobre una fiesta del Día de la Madre en ese “Club” del batallón Vélez, refiriéndose a la finca en San Pedro de Urabá. El batallón Vélez también prestó seguridad a un ganadero por orden del comandante durante dos o tres meses, sin realizar operaciones ofensivas.

“Este no es un escenario para reiterar lo conocido, sino para avanzar hacia una verdad plena de lo que falta por conocer que lleve a un reconocimiento que contribuya a la reparación de las víctimas y al cumplimiento de sus compromisos dentro de este sistema. En este sentido, sus aportes de verdad deben ser claros y concretos”

Pedro Díaz Romero, magistrado JEP

“Me parece escabroso, yo digo, ¿en qué momento se dieron estas cosas?, ¿cómo pasaron? Si para mí es inentendible, no me imagino cuánto es para ustedes. Me coloco en su condición, también tengo niños, amo a mis hijos, como seguramente ustedes amaron a esos niños, y realmente no tengo ninguna explicación, no hay absolutamente nada en esta vida que justifique los hechos. Después de estos hechos me retiré de la institución, porque no quería volver a estar en estas circunstancias y me presenté voluntariamente a la justicia”

Jorge Humberto Milanés Vega, exsubteniente Ejército Nacional

“El comentario de los soldados de mi compañía de instrucción y de otros comandantes era que se había celebrado una fiesta del Día de la Madre en ‘El Club’, entre comillas, del batallón Vélez. Puedo aclarar que ese ‘Club’ del batallón Vélez hacía referencia a una finca tipo balneario, ubicada a unos 20 minutos del batallón, en San Pedro de Urabá. En dicha finca, en los años posteriores, muere el señor Carlos Castaño”

Alejandro Jaramillo Giraldo, exuniformado Ejército Nacional

Estas revelaciones confirman los nexos entre el Ejército y las AUC, aportando elementos clave para el cumplimiento de compromisos en el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, y permitiendo a las víctimas avanzar en su proceso de reparación integral.

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