En Colombia, las enfermedades crónicas como el cáncer, la diabetes y la depresión están provocando una crisis económica en miles de familias debido a los elevados costos médicos, que alcanzaron los 70,2 billones de pesos en gastos de salud al cierre de 2025, equivalentes al 6,9 por ciento del PIB, según cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) y la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi).
Este incremento sostenido de patologías de alto costo, que incluyen también el Alzheimer y trastornos mentales, afecta directamente los ingresos familiares a través de gastos en medicamentos, consultas, tratamientos especializados, transporte y atención domiciliaria, sumado a la reducción de la jornada laboral o el abandono total de trabajos por parte de pacientes y cuidadores, lo que genera un impacto profundo en la salud mental de todos los involucrados.
Millones de afectados y un drenaje de recursos hogareños
Más de 782.000 personas padecen cáncer, supera los 2,5 millones la cifra de pacientes con diabetes mellitus, alrededor de 300.000 luchan contra el Alzheimer y un 4,7 por ciento de la población ha experimentado depresión en algún momento, con familias de ingresos medios y bajos destinando entre el 20 y el 40 por ciento de sus recursos mensuales exclusivamente a la salud, donde los medicamentos representan el rubro más difícil de cubrir de acuerdo con Acemi.
«No podemos esperar a que un imprevisto de salud nos alcance para reaccionar; la verdadera protección es una decisión estratégica hoy para garantizar que la protección y la tranquilidad del hogar esté cobijada».
Carlos Mitnik, presidente de una compañía del sector asegurador en Colombia
Las compañías aseguradoras promueven la prevención, el acompañamiento y la protección financiera como soluciones clave, mientras especialistas insisten en la implementación de programas preventivos, hábitos saludables y diagnósticos tempranos para mitigar este peso creciente del gasto en salud reflejado en las recientes cifras del Dane, subrayando la necesidad de un acceso oportuno que evite la catástrofe económica en los hogares colombianos.











