En un paso significativo para la comunidad de pacientes con enfermedades poco frecuentes, la Federación Colombiana de Enfermedades Raras entregó al Gobierno nacional una hoja de ruta que establece cinco prioridades fundamentales para transformar la atención en el país. El documento fue presentado por Diego Gil, presidente de la Federación, a la ministra de Salud, Ana María Vesga, durante el desarrollo del Congreso RARAMED Colombia, el encuentro anual que congrega a autoridades sanitarias, prestadores de servicios, aseguradoras y organizaciones de pacientes en torno a las enfermedades raras y los medicamentos huérfanos.
La iniciativa responde a las persistentes barreras que enfrentan los pacientes para acceder a medicamentos, tecnologías y servicios de salud, una situación que con frecuencia deriva en la interrupción de tratamientos y genera daños irreversibles en la salud de quienes padecen estas condiciones. La hoja de ruta plantea cinco ejes de acción concretos que buscan revertir esta problemática estructural.
Las cinco prioridades para la transformación de la atención
El primer punto de la agenda presentada al Ministerio de Salud es la detección temprana y el diagnóstico oportuno, con un énfasis especial en la implementación efectiva de la Ley de Tamizaje Neonatal. Le sigue la necesidad de garantizar el acceso a tratamientos innovadores, que incluye no solo medicamentos sino también tecnologías y servicios especializados. Como tercer eje, el documento propone mecanismos innovadores de financiación y acceso que permitan sostenibilidad en el tiempo. El fortalecimiento de los procesos regulatorios constituye la cuarta prioridad, mientras que el quinto punto aborda la reducción de barreras de acceso y la consolidación de una atención integral que cuente con la participación activa de las organizaciones de pacientes.
Durante la entrega del documento, Diego Gil señaló que existe disposición para crear una mesa técnica en la que los pacientes tengan representación y participación activa, un mecanismo que permitiría mantener el control social sobre las medidas que se acuerden. La Federación plantea que estas discusiones deben extenderse también a los pacientes con enfermedades crónicas complejas y de alto costo, ampliando así el alcance de las soluciones propuestas.
El contexto en el que se presenta esta hoja de ruta revela la urgencia de la situación: las enfermedades raras requieren identificación temprana, continuidad terapéutica, tecnologías específicas y rutas de atención coordinadas, condiciones que hoy se ven obstaculizadas por trámites administrativos, autorizaciones pendientes y una oferta especializada insuficiente. La propuesta de la Federación Colombiana de Enfermedades Raras busca precisamente cerrar esas brechas y garantizar que ningún paciente quede desprotegido por la rareza de su condición.










