Fenalcarbón propone siete medidas para recuperar $6,5 billones perdidos

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La Federación Colombiana del Carbón (Fenalcarbón) presentó este miércoles una hoja de ruta con siete medidas prioritarias al nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella, con el objetivo de revertir la drástica caída que ha sufrido el sector en los últimos años. Según reveló Carlos Cante, presidente ejecutivo del gremio, los aportes del carbón al Estado colombiano se desplomaron de más de 10 billones de pesos en 2022 a menos de 3,5 billones estimados para 2025, lo que representa una pérdida de 6,5 billones de pesos que impacta directamente la inversión social y la reconstrucción de zonas afectadas por el reciente terremoto del 10 de agosto.

Las cifras presentadas por Fenalcarbón evidencian un retroceso generalizado en la actividad carbonífera. La producción y las exportaciones pasaron de 60,6 millones de toneladas en 2024 a una proyección de 47,7 millones para este año. En valor, las exportaciones cayeron de 7.101 millones de dólares a 4.901 millones, con una pérdida del 31% en valor y del 20% en volumen. El gremio atribuye esta crisis a dos decisiones del gobierno anterior de Gustavo Petro: la restricción a la exportación de carbón a Israel en el marco del conflicto en Gaza y un fuerte incremento en la tasa efectiva de tributación, que pasó del 33,7% al 82,3% entre 2022 y 2026. La restricción a Israel, que fue derogada el mismo 19 de agosto por el Ministerio de Comercio y la Presidencia, implicó la pérdida de 3,5 millones de toneladas de carbón térmico, equivalentes a unos 200 millones de dólares y 100.000 millones de pesos en regalías.

Las siete medidas para recuperar la competitividad

La hoja de ruta presentada por Fenalcarbón contempla cambios tributarios, logísticos, comerciales y de seguridad jurídica. Entre las prioridades se destaca la modificación del anticipo de renta, que pasaría del 4,5% al 1,6%, además de la revisión de la sobretasa de renta y las tarifas de autorretención. El gremio también exige mejoras en la logística de transporte, luego de que los fletes terrestres aumentaran entre un 37% y un 54%, encareciendo la operación, especialmente para los carbones y coques del interior del país. “Por supuesto que hace inviable cualquier negocio, no solo el de los carbones y los coques del interior del país”, señaló Cante al referirse al incremento de los costos de transporte. La agenda incluye, además, la recuperación de mercados internacionales perdidos, la simplificación de trámites ambientales y la garantía de seguridad jurídica para las inversiones.

“El país está dejando de recibir recursos que podrían financiar inversión social, infraestructura y desarrollo regional, en un momento crucial como la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto”, afirmó Carlos Cante, presidente ejecutivo de Fenalcarbón, durante la rueda de prensa en la que se presentaron las medidas.

El impacto de la crisis no es uniforme. El carbón representa el 1% del PIB nacional y el 17% del PIB del sector de petróleo, gas y minería, pero su aporte es crucial para departamentos como Cesar, donde significa el 30,4% de su economía, y La Guajira, con un 19,7%. También se ven afectados Boyacá, Cundinamarca, Santander, Norte de Santander y Córdoba. Pese a la caída, Cante insistió en que “lo único que nosotros no hemos dejado de tener son carbones, los carbones están, la capacidad operativa está”, refiriéndose a que el país mantiene una capacidad cercana a las 92 millones de toneladas anuales. La meta del gremio es recuperar una producción de 90 millones de toneladas y aportes fiscales superiores a los 10 billones de pesos.

“Recuperar la producción y la competitividad del sector significa también recuperar una fuente importante de ingresos y estabilidad para Colombia”, agregó Cante, quien también celebró la derogación de la restricción a las exportaciones a Israel: “Esta medida que nunca debió haberse tomado la celebramos y la aplaudimos de parte del Ministerio de Comercio y de la Presidencia de la República”. Sin embargo, advirtió que “poder recuperar ese mercado en ese volumen que tenía Colombia va a ser muy complicado”, pues Israel ya recurrió a proveedores como Sudáfrica y aumentó el uso de gas en plantas térmicas. Los volúmenes que antes se dirigían a ese país fueron redirigidos a América Latina.

Además de los problemas comerciales, el gremio reporta afectaciones en el suministro de gas a Cerro Matoso, que ha reducido su operación al 50%, y realiza seguimiento a las explotaciones subterráneas tras el terremoto del 10 de agosto. Las siete prioridades serán debatidas en la Cumbre Colombiana del Carbón y Coque 2026, que se realizará el 28 y 29 de octubre en Bogotá, con la expectativa de que el nuevo gobierno adopte las medidas necesarias para devolverle al carbón su papel en la seguridad energética del país, sector que llegó a aportar el 18% de la generación eléctrica durante el fenómeno de El Niño en 2024.

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