Un centenar de clientes de Ferrari en Colombia enfrenta una situación crítica tras la cancelación de la concesión de Autos Italianos de Colombia S.A., el representante autorizado de la marca en Bogotá, por decisión de la casa matriz italiana. Los afectados perdieron anticipos de hasta el 25% del valor total de vehículos de alta gama, sin recibir ni los automóviles ni el reembolso correspondiente. La concesión dejó de ser parte de la red autorizada de Ferrari a partir del 4 de junio de 2026, según una carta firmada por Luca Zanetti, presidente de Ferrari para Norteamérica, pero los reclamos de los compradores apenas comenzaron a hacerse visibles en los últimos días, tras una investigación del diario El Tiempo.
El problema se originó cuando Ferrari retiró la concesión después de que esta fuera vendida sin autorización a un empresario salvadoreño, según fuentes del sector consultadas por el mismo medio. Los clientes, que pagaban anticipos como práctica habitual en el mercado por los cupos limitados de la marca, quedaron sin interlocución comercial para recuperar su dinero. La vitrina de la concesión, ubicada en la calle 103 con carrera 19 en el norte de Bogotá, permanece cerrada, mientras la matriz de la empresa en Panamá no ha dado respuestas claras.
Anticipos millonarios sin devolución
Las cifras revelan la magnitud del impacto económico. Un Ferrari Roma Spider, en color Nero DS, tenía un precio de 410.000 dólares para julio de 2025, que con personalizaciones podía ascender de 1.700 millones de pesos colombianos a 2.000 millones de pesos. Los anticipos, que representaban hasta el 25% de ese valor, significan pérdidas de cientos de millones de pesos para cada comprador. Uno de los afectados, un empresario que pidió reserva de su identidad, relató que su vehículo debía entregarse en mayo de 2026 y que la única respuesta del representante legal fue contratar un abogado para recuperar la plata, señalando que esa persona ya no tenía vínculo con la marca.
«A partir del 4 de junio de 2026, ya no forma parte de la red de concesionarios autorizados de Ferrari en Colombia. Estamos en proceso de designar un nuevo representante autorizado para garantizar una representación sostenible y de alta calidad. Le informaremos una vez que se haya designado al nuevo representante autorizado de Ventas y Servicio de Ferrari. (…) El servicio y la asistencia técnica continuarán prestándose a través de canales autorizados, incluyendo el cumplimiento de garantías».
Luca Zanetti, presidente de Ferrari para Norteamérica, en carta citada por El Tiempo.
Henry Ávila Herrera, quien figura como representante legal suplente de Autos Italianos de Colombia S.A. en los contratos de compraventa, declaró que ya no trabaja con la marca y que no es directivo ni accionista de la concesión. Entre los directivos de la concesión también se mencionan a Sergio de la Vega y Erik Stolberg Fernández, empresarios mexicanos, y al colombiano Jorge Enrique Carvajales Orozco, quien fue presidente de Reficar entre 2006 y 2008 y estuvo vinculado al escándalo de sobrecostos de la refinería. Hasta el momento, no se reportó respuesta de Carvajales Orozco sobre estas denuncias.
Autos Italianos de Colombia S.A., con matriz en Panamá, era el representante autorizado de Ferrari en Bogotá desde que la concesión fue otorgada originalmente a un empresario mexicano, quien también manejaba el mercado en Panamá. La cancelación ha dejado a los compradores en el limbo: algunos ya buscan asesoría legal y exploran salidas conjuntas para recuperar sus anticipos, mientras Ferrari asegura que continuará prestando servicio técnico y garantías a través de canales autorizados, pero sin definir cómo se devolverán los anticipos de los clientes que ya pagaron. La incertidumbre persiste en un mercado donde los Ferrari, símbolo de exclusividad, ahora representan una pesadilla financiera para quienes confiaron en la promesa de la marca italiana.












