La Fiscalía General de la Nación archivó en marzo de 2026 la investigación por la muerte del coronel Óscar Dávila, ocurrida en junio de 2023, tras no hallar pruebas que contradijeran la hipótesis de suicidio. La decisión se tomó después de casi tres años de recolección de pruebas y testimonios, en los que el ente investigador no encontró elementos para sostener una línea investigativa alterna. El caso, que sacudió los círculos de seguridad presidencial y la administración pública, quedó judicialmente cerrado, aunque el debate público sobre las circunstancias del deceso se ha reactivado en las últimas semanas.
Las recientes declaraciones de Angie Rodríguez, actual directora del Fondo de Adaptación, volvieron a poner el caso en el centro de la discusión. En una entrevista con Canal 1 Noticias, citada por Blu Radio, Rodríguez afirmó que al llegar al Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), varios policías le advirtieron sobre los riesgos del entorno. “Cuando recién llegué al Dapre, unos policías me decían que era ingenua, muy buena gente. Me advertían que no fuera confiada porque acá pasan cosas feas”, declaró. Según su relato, los agentes también se refirieron directamente al caso del coronel Dávila: “Lo de mi coronel Óscar Dávila no fue un suicidio. Tenga cuidado”, le habrían dicho.
El contexto de las interceptaciones ilegales
El coronel Óscar Dávila, quien ejercía funciones de seguridad presidencial, apareció muerto en un vehículo en junio de 2023, en medio de las investigaciones por las interceptaciones ilegales, conocidas como “chuzadas”, a la exniñera de Laura Sarabia, entonces jefe del Dapre. Sarabia, quien actualmente se desempeña como embajadora de Colombia en el Reino Unido, fue una de las figuras centrales del escándalo que desencadenó la crisis. La Fiscalía sostuvo que el archivo del caso se fundamentó en la imposibilidad de recolectar evidencia que condujera a una hipótesis distinta al suicidio, cerrando así la vía judicial.
Angie Rodríguez afirmó que la advertencia de los policías la llevó a reflexionar sobre su propia seguridad y sobre el ambiente dentro de algunas entidades del Estado. El archivo de la investigación pone punto final al proceso judicial, pero el clima institucional y la transparencia en la administración pública colombiana siguen siendo temas sensibles. Las declaraciones de Rodríguez añaden un nuevo capítulo a una historia que, pese a la decisión de la Fiscalía, sigue generando preguntas sin respuesta en la opinión pública.
“Lo de mi coronel Óscar Dávila no fue un suicidio. Tenga cuidado”
Policías cercanos al coronel, según relato de Angie Rodríguez
La Fiscalía, por su parte, ha reiterado que su decisión se basó estrictamente en el análisis de las pruebas disponibles, sin encontrar elementos que justificaran mantener abierta la investigación. Sin embargo, el eco de las palabras de Rodríguez y las dudas expresadas por los uniformados mantienen vivo el debate sobre uno de los episodios más sombríos vinculados a la administración pública durante el actual gobierno.










