La Fiscalía General de la Nación confirmó que el asesinato del empresario arrocero Gustavo Aponte Fonnegra y su escolta Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, ocurrido el 11 de febrero de 2026 en el norte de Bogotá, fue producto de un trágico error de los sicarios, quienes confundieron a la víctima con el empresario del sector minero energético Olimpo Antonio Oliver Peñaranda. Así lo revelaron las autoridades casi siete meses después del crimen, cuando la viuda de Aponte, María Alexandra García, rompió su silencio para hablar del perdón y la exigencia de justicia.
Los hechos ocurrieron a la salida del gimnasio Bodytech, cuando sicarios dispararon contra el vehículo en el que se movilizaban Aponte y su escolta. Según la investigación, los atacantes actuaron bajo información errónea que señalaba a Oliver Peñaranda como el objetivo real, debido al cobro de una deuda y represalias de grupos armados como disidencias de las Farc y el ELN, en razón de su liderazgo en proyectos de formalización minera en el sur de Bolívar desarrollados desde 2018.
“En mi corazón sabía que había sido una equivocación”
En entrevista con este medio, María Alexandra García, viuda de Gustavo Aponte, relató el dolor de perder a su esposo, a quien describió como “un hombre entregado a su familia cien por ciento, papá de cuatro hijos, a los que amaba con locura”. La mujer aseguró que desde el primer momento intuyó que se trataba de una confusión, pues su esposo no tenía enemigos ni amenazas. “En mi corazón sabía que había sido una equivocación”, afirmó. Incluso reveló un gesto de profundo perdón: “Mi hija mayor quería ir al búnker a decirle a alias ‘Tony’ que lo perdonaba; obviamente, eso no va a pasar, pero sí lo perdonamos y le pido a Dios que se arrepienta de todos los pecados”. El sicario capturado, conocido como alias ‘Tony’, es uno de los dos presuntos responsables que permanecen detenidos.
“Está plenamente acreditado por prueba testimonial, documental y técnica que de lo que se trató fue de un lamentable error”
Mario Iguarán, abogado de la familia Aponte
El abogado Mario Iguarán, representante de la familia Aponte, precisó que el móvil del atentado contra Oliver Peñaranda fue “el cobro de una deuda” y que ya se encuentra plenamente demostrado el error judicialmente. La familia exige que todos los involucrados sean condenados, mientras que Héctor Tobo, allegado al empresario, recordó una enseñanza de Aponte: “no debía odio en su corazón” y que reza por los dos sicarios capturados.
Gustavo Aponte Fonnegra, descrito por su viuda como “alcahueta, consentidor, amoroso, líder innato, generoso, trabajador incansable”, dejó cuatro hijos que hoy enfrentan la ausencia de un padre que nunca imaginó estar en la mira de la violencia. La confirmación oficial de la hipótesis del error no alivia el duelo, pero para la familia representa un paso hacia la verdad y la justicia en medio de un caso que estremeció a la comunidad empresarial del país.










