La Fiscalía General de la Nación reveló que el homicidio del empresario arrocero Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, ocurrido el pasado 11 de febrero de 2026 en el norte de Bogotá, habría sido un trágico error de identidad. Según las investigaciones, el verdadero objetivo del ataque sicarial era Olimpo Antonio Oliver Peñaranda, pero por similitudes físicas y de vestimenta, los sicarios confundieron a Aponte cuando se encontraba en las inmediaciones de un gimnasio Bodytech, en el exclusivo sector de La Cabrera, en la localidad de Chapinero. En el ataque también falleció su escolta. La información fue confirmada durante la audiencia de legalización de captura de Leonel Enrique Llanos Paternina, de 32 años, quien fue detenido en Villavicencio (Meta) y es señalado como el presunto responsable de realizar tareas de seguimiento y vigilancia a la víctima horas antes del crimen.
De acuerdo con el ente acusador, Llanos Paternina habría recorrido la zona en una motocicleta para coordinar el ataque, el cual fue ejecutado por un sicario que aún no ha sido identificado ni localizado. La Fiscalía imputó al capturado los delitos de homicidio agravado y tráfico de armas, cargos que él rechazó al declararse inocente. Las autoridades señalaron que detrás del hecho delictivo opera una organización criminal, descrita como una oficina de sicarios, que tenía como blanco a Oliver Peñaranda, pero por un lamentable equívoco atentaron contra la vida del empresario arrocero.
«Los elementos materiales probatorios recopilados en una articulación entre las direcciones seccionales de Bogotá y de Cundinamarca indican que el homicidio estaría dirigido a otro ciudadano; sin embargo se ejecutó contra la víctima equivocada».
Fiscalía General de la Nación
El exfiscal Mario Iguarán Arana, quien representa a la familia Aponte, expresó su satisfacción con el avance del caso. «Debemos exteriorizar nuestra complacencia, primero, por la excelencia de la investigación que han adelantado la Fiscalía, el CTI y la Policía», afirmó. Iguarán detalló que «está plenamente acreditado por prueba testimonial, documental y técnica que de lo que se trató fue de un lamentable error. Estos sujetos, miembros de una organización criminal, de una oficina de sicarios, pretendían asesinar al señor Oliver Peñaranda».
Las pesquisas incluyeron el análisis de cámaras de seguridad que captaron el momento del ataque, así como testimonios y evidencia técnica que permitieron a los investigadores reconstruir la ruta de los sicarios. La Fiscalía también informó que otro presunto colaborador, quien habría facilitado la huida del autor material del disparo, fue asesinado el 30 de mayo pasado en el municipio de Tibiritá, Cundinamarca. El responsable de ese homicidio, identificado como Onori José Yabier Mendoza Viña, ya fue judicializado. La investigación continúa abierta para dar con el paradero de quien disparó y con los demás miembros de la organización criminal detrás del ataque.










