La Fiscalía General de la Nación investiga una posible red de corrupción al interior del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) que se habría dedicado a desaparecer documentos de traslados de presos, como posible móvil del asesinato del director de la cárcel La Modelo de Bogotá, Élmer Fernández Velasco. El excoronel de la Policía Nacional fue asesinado el 16 de mayo de 2024 en la vía pública de la capital colombiana cuando viajaba como copiloto de un vehículo gris, interceptado por sicarios en una motocicleta que le dispararon mortalmente. Hasta ahora, cuatro personas han sido condenadas como autoras materiales del crimen, pero el caso sigue siendo investigado por la Dirección Especializada contra la Corrupción de la Fiscalía, que busca establecer quién dio la orden de matar al director, es decir, los autores intelectuales.
De acuerdo con la hipótesis principal que manejan las autoridades, el homicidio de Fernández pudo ser una represalia por las decisiones administrativas que tomó dentro del centro penitenciario, afectando directamente los intereses de una red delictiva que operaba en el Inpec. Esta red, según ha trascendido, funcionaba mediante un esquema irregular en el que funcionarios del organismo cobraban dinero a los internos para eliminar o modificar las resoluciones de traslado desde el sistema penitenciario. La desaparición de los registros físicos y digitales de dichos traslados ha dificultado la reconstrucción de los hechos y el seguimiento de las decisiones administrativas tomadas en la cárcel, incrementando las sospechas sobre una posible estructura criminal enquistada en la institución.
Las denuncias de un testigo anónimo
Un funcionario del Inpec, cuya identidad se mantiene en reserva por su seguridad, entregó a las autoridades una declaración clave que detalla el modus operandi de esta presunta red de corrupción. Según su relato, los empleados del instituto elaboran las resoluciones de traslado, las cargan en el sistema y las notifican. “Luego la persona privada de la libertad ofrece dinero para que no lo trasladen o le modifiquen el destino, pero los PPL (Persona Privada de la Libertad) no aceptan que dieron dinero, sería un cohecho. Y eliminan del sistema la trazabilidad, es decir, nunca existió la resolución”, explicó el denunciante en declaraciones difundidas por Noticias RCN. Este testimonio refuerza la tesis de que el asesinato de Élmer Fernández estaría vinculado directamente con su lucha contra estas prácticas ilegales dentro de la cárcel La Modelo.
“Hacen las resoluciones, las cargan y las notifican. Luego la persona privada de la libertad ofrece dinero para que no lo trasladen o le modifiquen el destino, pero los PPL no aceptan que dieron dinero, sería un cohecho. Y eliminan del sistema la trazabilidad, es decir, nunca existió la resolución”.
Funcionario del Inpec (declaración difundida por Noticias RCN)
El excoronel Fernández ya había recibido amenazas de muerte antes del crimen, precisamente por las medidas de control que implementó en el centro penitenciario. Ahora, dos años después de los hechos, la investigación continúa abierta y las autoridades no descartan conexiones directas entre la red de desaparición de documentos y el homicidio. Las hipótesis que se manejan incluyen la posibilidad de que existiera una irregularidad en un traslado específico y la pérdida de una suma de dinero, elementos que podrían haber desencadenado la orden de asesinar al director.












