La Alcaldía de Funza, en Cundinamarca, expidió un decreto que establece toque de queda nocturno para menores de 18 años, una medida que busca proteger su integridad en un contexto de creciente inseguridad en los municipios aledaños a Bogotá. La restricción, que estará vigente hasta el próximo 12 de agosto, aplica de lunes a domingo entre las 10:00 de la noche y las 5:00 de la mañana, y prohíbe la circulación de niños, niñas y adolescentes en parques, plazas, calles y establecimientos comerciales abiertos al público. La decisión fue anunciada por la alcaldesa Jeimmy Villamil Buitrago, quien explicó que la medida no tiene un ánimo punitivo sino preventivo, y que se enmarca en un esfuerzo conjunto con la Policía Nacional, la Policía de Infancia y Adolescencia, la Personería Municipal, las Comisarías de Familia y el ICBF.
Los operativos de control serán liderados por la Policía con un enfoque pedagógico. Si un menor es encontrado en la vía pública durante el horario restringido, será trasladado al Centro Día, donde se verificará su identidad y se contactará a sus padres o acudientes para que firme un acta de compromiso. En caso de que los responsables no respondan, se activará un proceso de restablecimiento de derechos a cargo del ICBF. La normativa contempla excepciones únicamente para situaciones de urgencia médica o emergencia grave, siempre que el menor esté acompañado de un adulto responsable. La alcaldesa subrayó que la medida surge de un debate previo en el que funcionarios entrevistaron a padres de familia, preguntándoles directamente: «¿qué hace un menor de 13 o 14 años a las 11:00 p.m. en la calle?».
Cifras que alarman
La decisión se sustenta en datos preocupantes sobre la exposición de los menores a riesgos nocturnos. Durante el primer trimestre del 2026, la Comisaría de Familia de Funza atendió 2.500 casos de violencia o crímenes que requirieron su intervención, mientras que se ejecutaron 78 procesos de restablecimiento de derechos de menores en el mismo periodo. Estas cifras reflejan la urgencia de medidas de protección, en un contexto donde muchos residentes de Funza laboran en Bogotá y llegan de noche, dejando el cuidado de los niños a otros familiares o centros educativos, lo que incrementa la vulnerabilidad de los jóvenes en horarios nocturnos.
«Soy mamá de dos hijos y entiendo perfectamente la preocupación que sienten las familias frente a los riesgos que hoy enfrentan nuestros niños y adolescentes. Este decreto no busca castigar a nadie, busca proteger la vida y el futuro de nuestros hijos»
Jeimmy Villamil Buitrago, alcaldesa de Funza
«Como madre tengo el deber moral de actuar cuando vemos que nuestros menores están expuestos a situaciones de peligro»
Jeimmy Villamil Buitrago, alcaldesa de Funza
La iniciativa no es nueva en la región. Durante 2025, una medida similar implementada en el municipio logró reducir los casos de menores afectados o protagonistas de hechos de violencia, según reportes de la Seccional de la Fiscalía en Cundinamarca. Ahora, otras alcaldías del departamento analizan sumarse a esta estrategia, lo que podría replicar el toque de queda nocturno en varios municipios. La alcaldesa Villamil insistió en que la prioridad es la protección de la infancia y la adolescencia, frente a los riesgos de malas compañías, consumo de sustancias psicoactivas y otros peligros propios de la noche.












