El presidente Abelardo de la Espriella prepara un plan piloto para probar el glufosinato de amonio como sustituto del glifosato en la aspersión aérea de cultivos de coca en Colombia. La iniciativa fue anunciada durante su discurso de posesión el pasado 7 de agosto y actualmente se encuentra en proceso de recolección de pruebas científicas y jurídicas que permitan evaluar la eficacia del herbicida, su impacto en la salud y el medio ambiente, así como el cumplimiento de los requisitos establecidos por la Corte Constitucional para retomar las fumigaciones aéreas.
El Gobierno de De la Espriella busca responder al incremento récord de cultivos de coca en el país, que según datos de Naciones Unidas alcanzó las 262.000 hectáreas en 2024, con una producción potencial de 3.001 toneladas de cocaína. En su discurso de posesión, el mandatario fue contundente: “La coca no se combate con estadísticas maquilladas ni con mapas manipulados, sino arrancándola de la tierra donde hoy alimenta la violencia y el crimen”. La estrategia oficial se concentra en reunir pruebas sobre el comportamiento del nuevo químico antes de adoptarlo como eje central de la política de erradicación, evitando así repetir los cuestionamientos legales que rodearon al glifosato.
Resultados de la lucha antidrogas
El presidente también ha reportado los resultados de las acciones contra el narcotráfico desde el 7 de agosto, destacando la incautación de 12.296 kilos de cocaína, 11.232 kilos de marihuana y 114 kilos de base de coca. Además, se han decomisado 30.010 kilos de insumos sólidos y 47.465 galones (179.700 litros) de insumos líquidos, mientras que 162 infraestructuras de producción fueron destruidas o inhabilitadas. En el plano financiero, se ocuparon 81 bienes con un valor estimado de 71.886 millones de pesos, y se realizaron 1.574 capturas y 10 extradiciones vinculadas al tráfico de drogas.
“La droga es el peor cáncer de Colombia”
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
La aspersión aérea con glifosato fue suspendida años atrás por controversias ambientales y de salud, y la Corte Constitucional fijó requisitos estrictos para su eventual retorno. El glufosinato de amonio surge como la opción principal, pero su adopción definitiva dependerá de los resultados del plan piloto, que deberá demostrar que no representa un riesgo mayor para las comunidades ni para los ecosistemas. Mientras tanto, el Gobierno de De la Espriella mantiene su ofensiva en terreno, combinando erradicación manual, incautaciones y acciones de inteligencia, en un intento por frenar la expansión de los cultivos ilícitos que alimentan la violencia y el crimen organizado en el país.










