El Gobierno Nacional, liderado por el presidente Abelardo de la Espriella, declaró insubsistente al coronel retirado Juan Carlos Mazo Giraldo como presidente de la Industria Militar de Colombia (Indumil), mediante el Decreto 1211 del 13 de agosto de 2026. La decisión, firmada también por el ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora López, se hizo efectiva el mismo día y de inmediato se designó como presidente encargado al vicealmirante de la reserva activa Jorge Iván Gómez Bejarano. El cargo, por ser de libre nombramiento y remoción, no requirió explicación pública adicional, aunque la salida de Mazo ocurre en medio de un clima de cuestionamientos y denuncias que rodearon su gestión.
Mazo Giraldo había asumido la presidencia de Indumil en septiembre de 2024, nombrado mediante el Decreto 1103 del 30 de agosto de ese año, y su administración estuvo marcada por problemas en proyectos estratégicos como el fusil Jaguar, cuyo desarrollo presentó fallas de fabricación y ensamblaje. Además, durante su período se reportó la desaparición o manipulación irregular de cerca de 12.000 elementos, entre armas y granadas, en la fábrica Santa Bárbara, lo que generó graves cuestionamientos sobre los controles internos de la entidad. A esos señalamientos se sumaron acusaciones de supuestos contactos con disidencias de las Farc, específicamente con alias Calarcá, versión que Indumil negó categóricamente, así como una denuncia del coronel retirado John González, quien afirmó que Mazo utilizó la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) para perfilar e influir en ascensos de oficiales, un señalamiento que el entonces presidente de Indumil no respondió públicamente.
El nuevo presidente encargado, Jorge Iván Gómez Bejarano, es un oficial con amplia trayectoria en la Armada Nacional. Oriundo de Medellín, ingresó a la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla en 1994 y ha ocupado cargos relevantes como la presidencia de la Agencia Logística de las Fuerzas Militares, la dirección de Cotecmar y la asesoría del exministro de Defensa Iván Velásquez. Su experiencia en inteligencia y contrainteligencia militar será clave en un momento en que Indumil enfrenta el reto de recuperar la confianza institucional y superar las anomalías administrativas y operativas heredadas. El relevo en la dirección de la entidad se da en un contexto de alta exigencia, pues Indumil es estratégica para la producción de armamento, municiones y explosivos que abastecen a las Fuerzas Militares colombianas.










