Gobierno renombra 20 Emisoras de Paz y genera críticas por politización

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El Gobierno de Abelardo de la Espriella, a través de Inravisión, el sistema de medios públicos, decidió cambiar la denominación de las 20 emisoras de paz, creadas en el marco del Acuerdo Final con las Farc en 2016, para llamarlas ahora «emisoras de la reconciliación». La medida, que incluye la renovación de la programación con cinco nuevos programas y el cierre temporal de cuatro emisoras por falta de licencia, ha generado fuertes cuestionamientos sobre una posible politización de estos espacios radiales que operan en zonas históricamente afectadas por el conflicto armado.

Desde el 18 de agosto, la programación habitual de estas emisoras fue sustituida por una franja musical que duró casi veinte días, hasta el anuncio del regreso para el lunes 7 de septiembre. En ese lapso, Inravisión reveló que las emisoras pasaban a llamarse «de la reconciliación» y estrenarían una parrilla con cinco programas: «Milagro en el Campo», «Sonidos de mi tierra», «Tejiendo Patria», «La Tarde en mi Pueblo» y «Milagros en los Territorios». La nueva gerencia argumentó que el cambio busca «fortalecer el vínculo con las comunidades y continuar así aportando a la construcción de paz en los territorios», pero críticos señalan que el nuevo lenguaje coincide con el discurso institucional del Gobierno actual.

Críticas desde adentro de las emisoras

Jessica Molano, periodista de la emisora de El Tambo, Cauca, una de las zonas más golpeadas por la violencia, expresó su desacuerdo con la decisión en declaraciones a este medio. «Estoy de acuerdo en que los medios públicos no deben convertirse en instrumentos de ningún gobierno, partido o proyecto político y precisamente por eso, considero importante preguntar por la coherencia de las decisiones que hoy se están tomando», afirmó. Molano cuestionó que se retire la palabra «paz» de la denominación y se adopten expresiones como «Milagro en el Campo», «Tejiendo Patria» y «Milagros en los Territorios», términos que, según ella, «se asocian con el lenguaje y el discurso institucional del Gobierno Nacional actual».

“La palabra PAZ no pertenece a un partido, a un presidente ni a una corriente ideológica, es un concepto constitucional, un derecho y, en este caso particular, el nombre con el que durante años las comunidades han identificado este proyecto nacido del Acuerdo de Paz y el debate aquí no es la elección entre una palabra u otra y tampoco estoy defendiendo una marca, estoy defendiendo el sentido histórico y público de este proyecto al que pertenezco”.

Jessica Molano, periodista de la emisora de El Tambo, Cauca

La periodista también lanzó una pregunta directa a la nueva administración de Inravisión: «Si la nueva gerencia considera que la denominación ‘Emisoras de Paz’ debía modificarse para evitar cualquier posibilidad de instrumentalización política, me surge la siguiente pregunta: ¿Por qué el uso de nuevos nombres y expresiones que pueden coincidir con el lenguaje político o institucional del Gobierno actual, no genera la misma preocupación?»

Las emisoras de paz fueron creadas en el numeral 6.5 del Acuerdo Final de Paz con las Farc, firmado en 2016, y desde entonces operan con la participación de firmantes del acuerdo, siendo consideradas un éxito por las comunidades en las zonas donde el conflicto dejó profundas huellas. Inravisión, que ya había sido criticado por cambios en canales de televisión, radio y redes sociales calificados como «plataforma de propaganda» de la administración de Gustavo Petro, asegura que la nueva etapa busca continuar con la pedagogía del Acuerdo y su implementación. Sin embargo, el debate sobre el verdadero propósito de esta transformación sigue abierto, mientras cuatro emisoras permanecen cerradas por falta de licencia y las comunidades esperan la programación prometida para el 7 de septiembre.

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