El Gobierno Nacional, en cabeza del presidente Gustavo Petro, ordenó la suspensión temporal de operaciones militares ofensivas y especiales de la Policía contra el grupo disidente Comandos de Frontera, una medida que regirá durante seis días, desde las 00:00 horas del 14 de junio hasta el 19 de junio de 2026. La instrucción fue oficializada mediante el decreto 0603 de 2026, firmado el pasado 13 de junio, y que consta de siete páginas, con el objetivo de facilitar el desplazamiento de los integrantes de esta estructura armada hacia su Zona de Ubicación Temporal, un espacio establecido mediante la Resolución 053 del 25 de febrero de este año.
La decisión se enmarca dentro de los acercamientos del Ejecutivo con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, organización a la que pertenecen los Comandos de Frontera, y busca avanzar en el proceso de paz. El Ministerio de Defensa informó que la orden está dirigida específicamente a las unidades militares desplegadas en las zonas fronterizas donde se concentran estos grupos armados ilegales, con el propósito de permitir que los disidentes liderados por alias “Araña”, identificado como Giovanny Andrés Rojas, puedan movilizarse sin ser atacados ofensivamente.
Un cese al fuego en vísperas electorales
La publicación de esta medida, que ocurre apenas cinco días antes de las elecciones presidenciales programadas para el 21 de junio, ha generado un intenso debate sobre las implicaciones para la seguridad ciudadana durante los comicios. Sin embargo, el Gobierno ha sido enfático en señalar que, aunque cesan las operaciones ofensivas, se mantendrá el despliegue de la fuerza pública para labores de control territorial, vigilancia y protección de la población civil en las zonas fronterizas. Esto implica que los soldados y policías continuarán en sus puestos para garantizar el orden y evitar que el periodo electoral se vea afectado por la presencia de estos grupos.
“La orden es clara: se suspenden las operaciones ofensivas, pero no se abandona el territorio. Vamos a mantener el control y la vigilancia para preservar la seguridad de los habitantes en las zonas fronterizas durante el proceso electoral”, señalaron fuentes del Ministerio de Defensa al justificar la decisión en el marco del cese al fuego.
Esta suspensión temporal, que se extiende por seis días, representa un nuevo capítulo en los intentos del Gobierno Petro por desactivar focos de violencia a través del diálogo y la desmovilización. La medida fue recibida con opiniones divididas: mientras algunos sectores políticos y de seguridad expresan su preocupación por el riesgo que implica detener la presión militar sobre una disidencia activa en un momento tan sensible, otros argumentan que es un paso necesario para consolidar los acercamientos y permitir que los combatientes se integren legalmente al proceso de paz. Por ahora, el reloj corre y el país observa si este cese al fuego contribuirá a un ambiente más tranquilo de cara a las urnas o si, por el contrario, generará tensiones en regiones donde la presencia de estos grupos ha sido históricamente un desafío para la seguridad.












