El Gobierno de Colombia, a través del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, completó la venta total de su participación en Colombia Telecomunicaciones S.A. E.S.P. BIC, conocida como Coltel y operadora de Movistar, por un valor de 856.002 millones de pesos. La transacción se llevó a cabo mediante una subasta oficial en la Bolsa de Valores de Colombia, con la notificación de adjudicación emitida el 24 de abril de 2026 y el pago final concretado el 27 de abril del mismo año. Los compradores fueron inversores privados que adquirieron la totalidad de las acciones en esta segunda etapa del programa estatal de desinversión en empresas estratégicas.
En concreto, se vendieron 1.108.266.271 acciones a un precio unitario de 772,38 pesos, lo que arrojó un valor total de 856.002.702.394,98 pesos. Este hecho marca la salida definitiva del Estado colombiano como accionista de Coltel, registrada en el Boletín Informativo para Comisionistas de la Bolsa de Valores de Colombia, y establece un precedente clave en el modelo de propiedad y regulación para futuras privatizaciones en el sector de las telecomunicaciones.
Implicaciones de la desinversión estatal
La operación representa un hito en la estrategia de desinversión del Gobierno, liberando recursos fiscales al tiempo que transfiere el control de una empresa estratégica a manos privadas. Con el Ministerio de Hacienda ya desvinculado por completo de Coltel, el proceso abre puertas a nuevas dinámicas en el mercado de telecomunicaciones, donde la eficiencia operativa y la innovación podrían potenciarse bajo la gestión de inversores privados, todo dentro de un marco regulatorio que servirá de referencia para operaciones similares en el futuro.
Esta venta no solo fortalece las finanzas públicas sino que redefine el panorama del sector, consolidando la transición hacia un modelo más competitivo y orientado al mercado en Colombia.












