Gustavo Bolívar denuncia fraude digital en 1.350 puestos en elecciones 2026

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El exsenador y exdirector del Departamento para la Prosperidad Social (DPS), Gustavo Bolívar, lanzó una nueva andanada de acusaciones sobre el proceso electoral de la segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026, asegurando que existen pruebas contundentes de un fraude digital que habría beneficiado al ganador de los comicios, Abelardo de la Espriella. En su más reciente denuncia, titulada «Las pruebas del fraude, Parte III», Bolívar afirmó haber identificado patrones anómalos en 1.350 puestos de votación en todo el territorio colombiano, un número que, según él, descarta cualquier posibilidad de coincidencia estadística y apunta a una manipulación sistemática orquestada mediante algoritmos.

La denuncia, difundida a través de su cuenta en la red social X, detalla que en esos puestos de votación se presenta un comportamiento estadísticamente improbable: los resultados se alternan en bloques de mesas consecutivas. Por ejemplo, en un mismo puesto, las mesas de la 1 a la 12 favorecen a un candidato, mientras que de la 13 a la 24 le dan la victoria al otro. «Esta coincidencia es casi imposible», sostuvo Bolívar, quien insistió en que «solo un algoritmo puede hacer algo semejante». El excongresista explicó que estos patrones se repiten en miles de mesas y que la única explicación técnica plausible es la intervención de un programa informático que distribuyó los resultados de forma artificial, sin reflejar la voluntad real de los ciudadanos.

La gestión de los formularios E-14 en la mira

Uno de los ejes centrales de la nueva denuncia es la manipulación de los formularios E-14, los documentos oficiales que registran los votos y las firmas de los jurados de cada mesa. Bolívar recordó que, hasta las elecciones de 2022, la Registraduría Nacional subía estos formularios a su plataforma en una sola tirilla, lo que permitía auditar la integridad del documento. Sin embargo, señaló que «a partir de 2023, la Registraduría cambió la gestión de los E-14», separando en dos archivos distintos los datos de los votos y las firmas de los jurados, además de eliminar los metadatos de los archivos. «No sabemos cuándo se genera el archivo, ni la hora en que se crea, ni la hora y la fecha en que se modifica», denunció Bolívar, afirmando que esta falta de trazabilidad abre la puerta a una manipulación sin control de los resultados.

En su relato, el exsenador fue contundente al asegurar que la modificación del sistema ocurrió como una reacción a las denuncias previas. «Apenas supieron que les habíamos descubierto la forma, eliminaron la metadata y separaron las firmas de los jurados», manifestó, en clara referencia a sus denuncias de las partes I y II de «Las pruebas del fraude». Asimismo, Bolívar cuestionó el hecho de que la administración de los datos electorales continúe en manos de empresas privadas, a pesar de un fallo del Consejo de Estado que ordenaba lo contrario, y aseguró que la demanda ya ha sido interpuesta ante la justicia electoral, solicitando de manera específica que se ordene la apertura de las urnas en los 1.350 puestos señalados. «A los jueces solo les corresponde ordenar la apertura de esas urnas para saber la verdad», sentenció.

«Esta coincidencia es casi imposible»

Gustavo Bolívar, Exsenador y exdirector del DPS

La denuncia de Bolívar se suma a un clima de creciente controversia en torno a la legitimidad de las elecciones que dieron la presidencia a Abelardo de la Espriella. El excongresista, quien ya había adelantado entregas previas de sus «pruebas del fraude», sostiene que el material digital aportado por testigos y analistas demuestra que la voluntad de los colombianos fue alterada en las urnas de forma masiva y coordinada. Mientras la Registraduría Nacional no se ha pronunciado oficialmente sobre estas nuevas acusaciones, la presión sobre la justicia electoral crece, y Bolívar no duda en afirmar que la única forma de restaurar la confianza en el sistema es abriendo todas las urnas de los puestos señalados.

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