El expresidente Gustavo Petro encendió la controversia política al cuestionar las cifras de incautación de cocaína reportadas por el gobierno de Abelardo de la Espriella, advirtiendo que la caída de casi el 50% en los decomisos representa un respiro para las organizaciones narcotraficantes. A través de su cuenta en la red social X, Petro publicó este sábado 19 de septiembre de 2026 un mensaje en el que afirma que «los narcos están felices» por la reducción en las incautaciones, y contrasta los balances oficiales difundidos por la Casa de Nariño durante sus primeros dos meses de gestión.
Según las cifras citadas por el expresidente, entre el 7 de agosto y el 19 de septiembre de 2026 se incautaron 94.868 kilos de estupefacientes, la cifra más baja para ese periodo en los últimos cinco años. Petro precisó que los decomisos de cocaína cayeron un 45% —y luego ajustó la cifra a 47%— frente al mismo lapso de 2025, con un total de 63.310 kilos. Además, señaló que septiembre de 2026 registró el nivel mensual más bajo de incautación de cocaína desde diciembre de 2021, con 36.635 kilos en lo que va del mes. La publicación incluyó un mensaje particularmente punzante: «El show mediático de Abelardo con pistola al cinto y chaleco antibalas no resiste los datos oficiales».
La respuesta del gobierno de De la Espriella
Frente a las acusaciones, el gobierno de Abelardo de la Espriella defendió sus resultados con un balance de gestión presentado esta semana. Según el informe oficial, en los primeros dos meses de administración se incautaron 125.182 kilos de cocaína, se realizaron 32.503 capturas y se destruyeron 679 infraestructuras de producción de narcóticos. El balance también reporta la afección a 33 cabecillas de organizaciones narcoterroristas. En respuesta a las críticas, el presidente De la Espriella afirmó que «la seguridad no se mide solamente por el número de operativos, sino por la tranquilidad que recupera una familia», en un tono que busca contrarrestar el embate político del expresidente.
La discusión se produce en un contexto de interpretaciones contrapuestas sobre las estadísticas del Ministerio de Defensa. El informe ministerial que cubre el acumulado entre enero y agosto de 2026 indica que se incautaron 684,3 toneladas de cocaína, frente a las 693,8 toneladas del mismo periodo de 2025, lo que representa una caída del 1%. En el mes de agosto de 2026, las incautaciones fueron de 70,6 toneladas, un 8% menos que las 76,4 toneladas registradas en agosto del año anterior. Para Petro, estos datos evidencian un retroceso en la lucha antidrogas, mientras que para el gobierno actual reflejan la continuidad de un trabajo que apenas comienza.
«LOS NARCOS ESTÁN FELICES: CAÍDA DEL 45% EN INCAUTACION»
Gustavo Petro, expresidente de Colombia, a través de su cuenta de X
«La seguridad no se mide solamente por el número de operativos, sino por la tranquilidad que recupera una familia»
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
Otros indicadores de seguridad en el debate
La confrontación por las cifras de incautación ocurre mientras el país observa resultados mixtos en otros frentes de la seguridad. El informe del Ministerio de Defensa, que cubre el periodo hasta agosto de 2026, revela que los homicidios intencionales aumentaron un 2%, al pasar de 9.256 a 9.434 casos entre enero y agosto de 2026 frente al mismo lapso de 2025. De manera preocupante, las masacres crecieron un 11%, de 65 a 72 eventos en el mismo periodo. Sin embargo, no todo el panorama es negativo: las víctimas de secuestro disminuyeron un 45% y el hurto de vehículos cayó un 8%, lo que permite al gobierno mostrar avances en áreas específicas mientras la discusión por la estrategia antidrogas sigue abierta.
Es importante anotar que el informe ministerial, al cubrir hasta agosto de 2026, incluye más de siete meses de la administración Petro, lo que limita la atribución de esos resultados al gobierno actual de Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo el 7 de agosto de 2026. Este matiz técnico no ha sido mencionado por el expresidente en sus publicaciones, pero resulta clave para dimensionar el alcance real de la disputa. La controversia evidencia, una vez más, la profundidad de la polarización política en torno a la lucha contra el narcotráfico, un tema que sigue siendo uno de los mayores desafíos del país y que ahora se convierte en el primer gran campo de batalla entre la administración saliente y la entrante.










