Hallan cuerpo de niña desaparecida en Mosquera en alcantarilla de Bogotá; capturan a cuñado

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Una profunda conmoción embarga a las comunidades de Mosquera (Cundinamarca) y Bogotá tras conocerse el macabro desenlace de la desaparición de Roxana González, una niña venezolana de 8 años, cuyo cuerpo sin vida fue hallado en una alcantarilla del barrio Juan José Rondón, en la localidad de Ciudad Bolívar, al sur de la capital del país. Por este caso, en la noche del miércoles 16 de septiembre fue capturado José Rojas Larez, un ciudadano venezolano de 29 años, quien era la pareja sentimental de la hermana mayor de la menor, y quien es señalado por las autoridades como el principal responsable del crimen.

Un recorrido captado por cámaras de seguridad

Las cámaras de seguridad de Mosquera fueron claves para establecer la ruta que habría tomado la niña junto con el hoy detenido. En los registros se observa el momento en que la menor salió del barrio Porvenir, en Mosquera, el pasado lunes 14 de septiembre, abordando una motocicleta conducida por Rojas Larez. El trayecto continuó por el cruce del río Bogotá hasta llegar al sector Cassandra, en Fontibón. Sin embargo, el cuerpo de la pequeña apareció dos días después, el martes 15 de septiembre, en un canal de aguas del barrio Juan José Rondón, un sector alejado del punto inicial de la ruta, lo que ha llevado a la Sijín y al CTI a reconstruir minuciosamente el trayecto hasta Ciudad Bolívar, con el fin de esclarecer los hechos y determinar si hubo más responsables.

El alcalde de Mosquera, Nelson Parra, confirmó la información sobre el recorrido de la motocicleta y manifestó su consternación por lo sucedido. Las autoridades trabajan en el análisis de las cámaras y en la recopilación de testimonios que permitan entender la dinámica del crimen. Aunque Rojas Larez fue detenido en Bogotá la misma noche del miércoles, la familia de la víctima, que reside temporalmente en Mosquera a la espera de regresar a Venezuela antes del inicio de las clases, teme que el proceso pueda quedar en la impunidad.

“Mi llamado es que la persona que hizo esto pague y que le caiga todo el peso de la ley. Si una persona, si no tiene suficientes pruebas, a los dos o tres días lo dejan en la calle, lo sueltan, entonces sigue cometiendo más crímenes. Hoy somos nosotros, mañana puede ser otro familiar, otros niños”, expresó entre lágrimas Rafael González, tío y vocero de la familia.

Rafael González, tío de la víctima

Antecedentes de violencia y llamado a la justicia

De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, la desaparición de Roxana se produjo después de una violenta discusión entre el hoy capturado y la hermana de la menor. En ese altercado, Rojas Larez habría destrozado varias pertenencias de su pareja, quien, minutos antes de que la niña desapareciera, solicitó ayuda en un CAI del barrio Porvenir Río sin obtener respuesta alguna. Este hecho ha generado un profundo malestar en la comunidad, que cuestiona la falta de reacción de las autoridades ante la denuncia previa de violencia intrafamiliar.

La noche del miércoles, decenas de personas se reunieron en una velatón y marcha en las calles de Mosquera para exigir justicia y rechazar el feminicidio. Entre velas y arengas, los asistentes pidieron celeridad en el proceso judicial y que se garantice la no repetición de estos hechos. Mientras tanto, Medicina Legal adelanta la identificación formal de la menor, cuyo reconocimiento preliminar ya hicieron los familiares. El cuerpo de la pequeña fue hallado en una alcantarilla, un hecho que ha aumentado el dolor y la indignación. Por reserva judicial, no se han revelado más detalles del expediente, aunque se espera que en las próximas horas se defina la situación jurídica del capturado, quien permanece a disposición de las autoridades en Bogotá.

Este trágico suceso ha puesto de nuevo en el centro del debate la vulnerabilidad de la niñez migrante y los vacíos en la protección institucional. La comunidad de Mosquera, así como organizaciones sociales, hacen un llamado a las autoridades para que se implementen rutas de atención oportunas para las víctimas de violencia intrafamiliar, con el fin de evitar que hechos como este vuelvan a cobrarse la vida de más niños. La familia de Roxana espera que la justicia actúe con firmeza y que el dolor por esta pérdida no quede en el olvido ni en la impunidad.

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