Adriana Cely, hermana de Rosa Elvira Cely, la víctima del feminicidio ocurrido en mayo de 2012 en el Parque Nacional de Bogotá, desmintió públicamente al abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella por atribuirse un papel central en la defensa del caso y en el impulso de la Ley Rosa Elvira Cely. En una entrevista reciente con el medio español El País, Adriana Cely lo acusó de maltrato y de desacuerdos contractuales que truncaron una posible demanda contra el Estado, al tiempo que cuestionó su versión sobre el origen de la legislación que lleva el nombre de su hermana.
La controversia estalló después de que De la Espriella publicara en su cuenta de X un mensaje en el que afirmaba: “Aquí, el único que ha defendido a las mujeres he sido yo, y no con discursos inanes: hay dos leyes que así lo demuestran, la Ley Natalia Ponce y la Ley Rosa Elvira Cely”. La declaración, hecha en el marco de su campaña presidencial, provocó la reacción inmediata de la familia Cely, que siempre ha sostenido que el abogado no redactó ni impulsó la ley, sino que solo actuó como apoderado en el proceso penal. “Él sí nos trató mal. Y si tan feminista es, ¿por qué nos trató así?”, manifestó Adriana Cely, visiblemente molesta por lo que considera una apropiación indebida del legado de su hermana.
Los detalles del conflicto contractual
Según el relato de Adriana Cely, tras la condena al asesino de Rosa Elvira Cely, De la Espriella propuso a la familia un contrato para emprender una demanda contra el Estado por omisiones en la prevención del feminicidio. Sin embargo, las condiciones del documento fueron consideradas abusivas: incluía una cláusula que prohibía mostrar el texto a los medios de comunicación y exigía que cualquier eventual reparación económica fuera depositada directamente en una cuenta del abogado. Adriana consultó con otra profesional del derecho y decidió no firmar. Ante la negativa y la postergación, De la Espriella cortó el vínculo de manera abrupta y dejó el expediente del caso en la portería del edificio donde residía la hermana de la víctima, justo cuando ella se encontraba recién operada.
Adriana también recordó el trato que el abogado dispensó a su madre, la progenitora de Rosa Elvira Cely. “Él la ninguneaba y la hacía sentir menos. Era irrespetuoso con ella, con la madre de la víctima”, afirmó. Además, reveló que durante el juicio penal la jueza del caso reprochó que la acusación no hubiera invocado el agravante previsto en la Ley 1257 de 2008 sobre asesinato por razón de género, lo que, a juicio de la familia, dejó en evidencia la falta de rigor del equipo legal encabezado por De la Espriella.
“En este momento, me da terror pensar que por hablar pueda pasarme algo a mí o a mi familia, y lo hago responsable de cualquier cosa que nos llegase a pasar”
Adriana Cely, hermana de Rosa Elvira Cely
La hermana de la víctima concluyó su intervención con una advertencia directa al candidato presidencial, a quien señaló como responsable de posibles represalias. Mientras tanto, De la Espriella no se ha pronunciado sobre las acusaciones desde que estas fueron difundidas, pero la polémica reabre el debate sobre el uso político de casos emblemáticos de violencia de género en Colombia y la necesidad de reconocer el papel protagónico de las víctimas y sus familias en la construcción de las leyes que llevan sus nombres.












