Human Rights Watch (HRW) lanzó una advertencia directa al presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, al presentar en Washington un informe que documenta graves abusos en el marco de la cooperación en seguridad entre Estados Unidos y Ecuador. La directora para las Américas de la organización, Juanita Goebertus, señaló que los patrones de detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones y ataques contra civiles registrados en el vecino país entre enero y marzo de 2026 no deben repetirse en suelo colombiano si el nuevo gobierno decide profundizar la relación bilateral en materia de inteligencia y lucha contra el narcotráfico.
La advertencia se produce luego de que De la Espriella anunciara su intención de reconstruir la relación estratégica con Estados Unidos, ampliando la cooperación en seguridad, inteligencia y combate al crimen organizado. Goebertus, quien presentó el informe titulado «Una alianza peligrosa: Abusos, preguntas sin respuesta y la cooperación en seguridad entre Estados Unidos y Ecuador», fue contundente al afirmar que toda colaboración en este ámbito debe basarse en reglas claras, supervisión efectiva y garantías plenas de derechos humanos. «Cualquier país latinoamericano que entregue información de inteligencia es copartícipe y podría enfrentar acciones internacionales por su responsabilidad en la comisión de crímenes internacionales», afirmó la directora.
Riesgos de equiparar crimen organizado con conflicto armado
Uno de los puntos centrales de la alerta de HRW se enfoca en el riesgo de que el gobierno colombiano adopte un enfoque militar contra los grupos del crimen organizado, similar al aplicado en Ecuador. Goebertus advirtió que abordar a estas estructuras criminales como si fueran partes de un conflicto armado no solo resulta ineficaz para debilitarlas, sino que también puede dar lugar a violaciones de derechos humanos muy graves y severas. La organización subrayó que el uso de herramientas como bombardeos, drones u otras tácticas militares contra personas que no participan en un conflicto armado podría violar el derecho internacional y generar consecuencias jurídicas para el Estado colombiano.
El vaciamiento de garantías en operaciones conjuntas
Goebertus también puso el foco en un fenómeno preocupante que, según HRW, representa una novedad en la cooperación regional: el vaciamiento de las garantías por parte del Gobierno de Estados Unidos y del ejército estadounidense en posibles operaciones conjuntas. «Esto es algo nuevo y un motivo de grave preocupación», señaló, al comparar la situación actual con el legado del Plan Colombia. Aunque ese programa recibió cuestionamientos en el pasado, la directora indicó que ahora existe una preocupación adicional por el debilitamiento de los controles dentro del propio gobierno estadounidense.
«El vaciamiento de las garantías por parte del Gobierno de EE. UU. y del ejército estadounidense en posibles operaciones conjuntas es algo nuevo y un motivo de grave preocupación»
Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch
Recomendaciones y camino a seguir
Frente a este escenario, HRW recomendó que la cooperación con Estados Unidos priorice el fortalecimiento de la justicia, la investigación criminal, la capacidad forense y la persecución de las finanzas ilícitas, en lugar de recurrir a respuestas militares. La organización insistió en que el debate en Colombia debe centrarse en definir condiciones, límites y salvaguardas que garanticen la protección de los derechos humanos, evitando repetir los patrones de abuso documentados en Ecuador. La advertencia de Goebertus resuena en un momento clave para la transición presidencial, cuando las decisiones sobre el modelo de seguridad que adoptará el nuevo gobierno definirán el rumbo de la relación bilateral y el respeto al Estado de Derecho.












