«ICBF ordena retirar mural infantil por presunto uso político de menores»

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La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, María Carolina Restrepo Cañavera, ordenó el retiro de un mural del colectivo Resistencia Chiquita en la sede de la Dirección General del ICBF, desatando una fuerte controversia por sus declaraciones en las que cuestionó la frase «Aquí estuvo la resistencia chiquita» y sugirió que se trata de una instrumentalización política de menores de edad. La funcionaria afirmó que un niño no tiene capacidad para entender el mensaje que se busca transmitir con esa denominación, lo que generó el inmediato rechazo de la colectiva, congresistas y la exdirectora de la entidad.

La orden de retiro y las declaraciones de Restrepo Cañavera se producen en un contexto de críticas hacia su gestión, mientras defensores de la participación infantil señalan que sus palabras desconocen derechos fundamentales consagrados en la Constitución y el Código de Infancia y Adolescencia. La colectiva Resistencia Chiquita, que surgió tras el feminicidio de Yuliana Samboní, había sido reconocida e invitada por el propio ICBF en 2023, durante la administración de Astrid Cáceres, para hablar sobre violencias que afectan a la niñez.

Críticas por «adultocentrismo» y defensa de la participación infantil

La vocera del colectivo Resistencia Chiquita respondió con dureza a los señalamientos de la directora, afirmando que Restrepo Cañavera las llamó «miserables» y cuestionó el nombre de la agrupación por una supuesta influencia política. «No, señora. Esto no es de izquierda ni de derecha. Es de niñas defendiendo su derecho a vivir sin violencia y a ser escuchadas. Si quiere saber quiénes somos, investigue. El internet es gratis», declaró la representante de la colectiva, que además anunció la presentación de peticiones y acciones institucionales para responder a la funcionaria.

«Un niño, ¿qué va a saber del mensaje que va a salir, dizque ‘resistencia chiquita’? ¿Qué es eso?»

María Carolina Restrepo Cañavera, directora del ICBF

La congresista del Pacto Histórico, María Fernanda Carrascal, defendió al colectivo recordando que Resistencia Chiquita nació a partir de las preguntas de otras niñas sobre las violencias que las afectan, luego del asesinato de Yuliana Samboní. Carrascal cuestionó la postura de la directora al afirmar que proteger a niños y niñas no significa tratarlos como seres sin voz ni agencia, y advirtió que presumir que una niña no puede pensar, organizarse o tener una opinión propia constituye «adultocentrismo».

«Proteger a niñas y niños no es tratarlos como seres sin voz ni agencia. La Constitución y el Código de Infancia reconocen su derecho a expresarse, participar y asociarse. Presumir que una niña no puede pensar, organizarse o tener una opinión propia porque es niña es adultocentrismo»

María Fernanda Carrascal, congresista

La exdirectora del ICBF, Astrid Cáceres, quien invitó al colectivo en 2023 a su despacho como «invitadas de honor», también se pronunció en defensa de la agrupación. «No subestimen la participación infantil y sus criterios. Hagámoslas famosas, ellas surgieron luego del vil asesinato de Yuliana Samboní», manifestó Cáceres, quien además instó a la nueva administración a atender a los damnificados por el terremoto del 10 de agosto de 2026 en Chocó, en lugar de «buscar brujería».

El activista ambiental Francisco Vera se sumó a las críticas e invitó a la directora del ICBF a leer la Convención de los Derechos del Niño, suscrita por Colombia, especialmente el artículo 12 que garantiza el derecho de los niños a expresar su opinión en todos los asuntos que les afecten. La controversia sigue escalando mientras el colectivo Resistencia Chiquita prepara acciones legales e institucionales para defender su derecho a la participación y expresión infantil, en un debate que enfrenta dos visiones sobre el rol de la niñez en la sociedad colombiana.

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