El brigadier general Federico Mejía, excomandante del Comando Específico Conjunto de Cauca (Cecau) y exdirector del Centro de Educación y Doctrina del Ejército Nacional, deberá comparecer el próximo miércoles 2 de septiembre a las 9 de la mañana ante la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá para escuchar la imputación de cargos en su contra. La Fiscalía Séptima Delegada ante la Corte Suprema de Justicia lo investiga por presuntamente haber ordenado, en enero de 2024, la liberación de un detenido y la devolución de 4,5 kilos de pasta base de cocaína que habían sido incautados en el corregimiento de El Plateado, Cauca.
Según la investigación, el oficial dio instrucciones a 36 militares —entre ellos tres oficiales, un coronel, un teniente coronel y un mayor— para que trasladaran de vuelta al capturado en un helicóptero del Ejército Nacional, con el argumento de evitar una asonada de la comunidad. La justificación oficial entregada por Mejía al entonces comandante de la institución, general Emilio Cardozo, sostiene que la orden de liberar al sujeto “debe entenderse como una respuesta legítima, razonada y responsable”. Sin embargo, la Fiscalía considera que pudo incurrir en los delitos de prevaricato por acción, favorecimiento, falsedad ideológica en documento público y fraude procesal.
Las declaraciones del general y el contexto judicial
En declaraciones recogidas por el diario El Tiempo, el brigadier general Mejía afirmó que actuó con honor y transparencia, buscando salvar vidas conforme a la ley, y que todo fue informado oportunamente a la Fiscalía, negando cualquier encubrimiento. No obstante, el caso ha tomado relevancia porque la imputación será formalizada por la Fiscalía Séptima Delegada ante la Corte Suprema de Justicia, que mantiene el conocimiento del proceso debido al fuero del oficial. Como consecuencia de la investigación, Mejía fue trasladado el 31 de agosto a un puesto administrativo en el Estado Mayor del Comando General de las Fuerzas Militares para “armonizar las necesidades institucionales” con el proceso judicial.
“Se actuó con honor, transparencia y con el único fin de salvar la vida conforme a la ley. Todo fue informado a la Fiscalía oportunamente, no hubo encubrimiento”.
General Federico Mejía, citado por El Tiempo
El expediente revela que al menos cuatro altos mandos estaban al tanto de la decisión: el general Helder Giraldo, comandante de las Fuerzas Militares; el general Mauricio Ospina; y el general Emilio Cardozo. Además, el Ejército intentó mantener en reserva el documento que contenía la orden de Mejía, pero el Tribunal Administrativo del Cauca ordenó divulgarlo al considerar que se trata de información pública. En su decisión, el tribunal señaló que la institución castrense “no logró acreditar la configuración de un daño presente, probable y específico como lo exigen la norma y la jurisprudencia constitucional; como tampoco demostró que la información era clasificada y reservada, se trata de información pública a la que puede tener acceso el periodista”.
La audiencia del 2 de septiembre ha sido fijada para que el brigadier general Mejía se presente acompañado de su abogado, según informó la revista Semana. El caso sigue bajo la lupa de la Corte Suprema de Justicia y representa un nuevo capítulo en los procesos judiciales contra altos oficiales del Ejército por presuntas irregularidades en operaciones contra el narcotráfico y el orden público en el departamento del Cauca.










