Interceptaciones de comunicaciones del Frente Urbano Nacional del ELN, dirigido al Frente de Guerra Nororiental, han revelado un plan para asesinar a la senadora y candidata presidencial Paloma Valencia mediante un atentado con un bus bomba en Bogotá. La directriz se emitió en junio de 2025, apenas un mes después del atentado mortal contra el precandidato Miguel Uribe Turbay, atribuido a la Segunda Marquetalia. El expresente Álvaro Uribe Vélez divulgó el mensaje interceptado, que incluye el uso de un bus proporcionado por la Bakatá, con explosivistas provenientes del Catatumbo y transferencia de fondos desde Venezuela hacia la capital. La línea telefónica involucrada, con número 313267****, fue operada en julio del año anterior en la frontera con Venezuela, y las comunicaciones se realizaron a través de aplicaciones como WhatsApp, Signal, Telegram y Zangi.
El plan contemplaba atacar la caravana de Paloma Valencia o suplantar una reunión para detonar el bus bomba. Una de las amenazas explícitas en los mensajes decía: «Esa paloma hay que ponerla a volar». Otro intercambio confirmaba: «1 Entendimos el mensaje, tenemos los cros en disposición y el bus que puso la Bakatá. 2 El número es 313267****. 3 Todo está en la capital». Una instrucción adicional reforzaba: «Muy bueno el trabajo que adelantan, esa paloma hay que ponerla a volar, debe mantenerse el seguimiento hasta nueva orientación Carlos Villamizar». La revista Semana obtuvo acceso al contenido completo de estas comunicaciones y al análisis oficial de inteligencia y Policía, que confirmaron las interceptaciones mediante rastreo telefónico.
Reacciones de Paloma Valencia y negación del ELN
Paloma Valencia reaccionó con firmeza ante la revelación, afirmando que ya conocía el plan por fuentes no oficiales y que esto la estimula a continuar en la contienda electoral por una Colombia libre de terroristas que dicten quién puede gobernar. Respecto a la protección asignada por la Unidad Nacional de Protección (UNP), rechazó a dos escoltas: uno con 13 denuncias por estafas, captación masiva de dinero y abuso de confianza, y la otra proveniente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), entorno no afín a su filiación política.
«Lo conocíamos por algunas fuentes que de manera no oficial nos habían contado de este atentado con un bus bomba que está planeando el ELN en contra nuestra. La actitud que hemos tenido es la misma. Nos estimula a seguir en la batalla porque lo que queremos es una Colombia donde los terroristas no decidan quién puede gobernar».
Paloma Valencia, senadora y candidata presidencial
El ELN, a través de intermediarios y una columna de Antonio García, negó cualquier plan de atentado o relación con temas electorales, calificándolos de falsos. Este frente urbano está vinculado a atentados previos en centros comerciales de Bogotá. En respuesta, se activaron protocolos de protección por parte de la Policía y el esquema de seguridad de Uribe, con refuerzo en contravigilancia y videovigilancia. La denuncia fue entregada a la Fiscalía, en un contexto donde los diálogos con el ELN están congelados por crímenes, secuestros y extorsión bajo la política de Paz Total del presidente Gustavo Petro.












