El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) emitió una serie de recomendaciones dirigidas a los colombianos para prevenir intoxicaciones durante la celebración de Halloween, que suele combinar recorridos de niños recolectando dulces con fiestas para adultos donde el consumo de alcohol es frecuente. La autoridad sanitaria advirtió sobre los riesgos de consumir confitería y bebidas alcohólicas adulteradas, e instó a los ciudadanos a verificar el origen, el empaque y el registro sanitario de los productos antes de ingerirlos, con el objetivo de evitar emergencias de salud como reacciones alérgicas o afectaciones graves.
De acuerdo con el Invima, los dulces deben contar con empaques que incluyan información clara sobre ingredientes, lote, fecha de vencimiento y la correspondiente autorización sanitaria. En cuanto a las bebidas alcohólicas, el llamado es a adquirirlas únicamente en establecimientos formales que entreguen factura, y a revisar que los sellos de seguridad estén intactos, sin signos de manipulación o apertura previa. Estas medidas buscan cortar de raíz la posibilidadd de intoxicaciones que, en casos extremos, pueden derivar en consecuencias fatales.
Recomendaciones adicionales para una celebración segura
Más allá de la verificación de productos, el Invima aconsejó que los niños estén siempre acompañados por adultos, que se acuerde un punto de encuentro con ellos y que se tenga a la mano el número de emergencias. Los disfraces, por su parte, deben permitir caminar sin tropiezos, respirar adecuadamente y ver con claridad; se recomienda evitar máscaras totales o accesorios peligrosos que puedan causar accidentes. Ante síntomas como náuseas, dolor abdominal, vómito o diarrea, se insiste en no automedicar a los menores y acudir de inmediato a un servicio de salud.
Para los adultos que participen en fiestas, la entidad recordó la importáncia de planificar el regreso, no conducir bajo los efectos del alcohol y no aceptar recipientes abiertos de desconocidos. Finalmente, el Invima pidió a la ciudadanía notificar cualquier efecto adverso o presunto producto adulterado a las autoridades sanitaria, para que se puedan tomar las medidas correctivas necesarias y prevenir que otros consumidores resulten afectados.










