En medio de la urgencia por reconfigurar su campaña tras los resultados de la primera vuelta presidencial, el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, le pidió al presidente Gustavo Petro que se apartara de ciertas posturas que estaban perjudicando su aspiración de cara a la segunda vuelta del 21 de junio de 2026. La solicitud se dio durante dos jornadas de trabajo, los días 1 y 2 de junio, que el medio español El País calificó como conversaciones que «no fueron fáciles» y que estuvieron cerca de fracasar en el primer encuentro.
El domingo anterior a esas reuniones, la primera vuelta dejó un revés inesperado para el oficialismo: Cepeda obtuvo el 40,9 % de los votos, mientras que su contendiente, Abelardo de la Espriella, del partido Salvación Nacional, alcanzó el 43,7 %. La diferencia fue de más de 650.000 votos a favor del candidato opositor, lo que obligó al equipo de campaña del Pacto Histórico a rediseñar su estrategia electoral de manera urgente.
Según la información revelada por El País, el rumbo de las conversaciones cambió cuando le presentaron a Petro un análisis electoral detallado. Ese informe mostraba que aún existía un número amplio de votantes por convencer y movilizar, lo que llevó a una redefinición de la estrategia. En esas sesiones se discutió la necesidad de ajustar los mensajes en materia económica y de seguridad, así como el peso político que el presidente debía tener en la candidatura de Cepeda. Las reuniones, que se realizaron bajo la premisa de la urgencia, concluyeron con un replanteamiento del plan de campaña para intentar remontar la ventaja de De la Espriella en la segunda vuelta.











