El candidato presidencial Iván Cepeda Castro aseguró que no se someterá a cirugías plásticas ni usará prótesis para modificar su apariencia física, en respuesta a las críticas que recibió por parte del congresista Miguel Polo Polo, quien cuestionó su dentadura, presentación personal y capacidad de oratoria. Las declaraciones las hizo durante una entrevista publicada en El Boletín del Gomelo con Juanpis González, el programa del comediante Alejandro Riaño, donde el candidato dejó claro que no tiene intenciones de cambiar su imagen para cumplir con los estándares estéticos que algunos le exigen.
«Yo no tengo ninguna pretensión de cirugía plástica, ni de peluquines, ni de prótesis que me hagan ver de una forma u otra, soy tal como soy», afirmó Cepeda, rechazando las sugerencias de Juanpis González, quien, en tono de humor, le recomendó un blanqueamiento dental, un diseño de sonrisa o una mejora en la barba. El senador y candidato presidencial fue enfático: «Esa es su opinión, la respeto mucho, por supuesto, tal vez no estoy clasificando para el empleo, pero se lo digo con toda claridad: no me voy a hacer cirugía plástica».
Las críticas que desencadenaron esta respuesta provinieron de Miguel Polo Polo, quien en redes sociales escribió: «Qué candidato tan malo tiene la izquierda. Su presentación personal es la peor entre todos los candidatos: se ve descuidado, tiene los dientes podridos, no sabe hablar en público y prácticamente todo le toca leerlo. No va a debates, no transmite emoción ni pasión y es aburridísimo». Polo Polo también comparó la «limpieza» de la trayectoria política de Cepeda con el estado de sus dientes, en un mensaje que calificó a la izquierda de «mentirosa y puerca».
Más allá del debate estético, Cepeda tuvo que enfrentar rumores sobre una supuesta recaída del cáncer de colon que padeció en dos ocasiones. Para desmentirlos, convocó una rueda de prensa en la que presentó un certificado médico fechado el 14 de junio, donde se señala que desde el año 2022 el candidato se encuentra «exclusivamente en seguimiento oncológico, con controles periódicos clínicos, estudios de laboratorio e imágenes, sin evidencia hasta el momento de nuevas recaídas de la enfermedad ni de complicaciones asociadas al tratamiento». En esa misma comparecencia, Cepeda declaró: «hacer una campaña difamatoria absolutamente falaz con relación a mi condición médica y mi estado de salud, que como ustedes pueden ver, es óptimo en este momento. Estoy plenamente facultado, capacitado. Estoy en las mejores condiciones para ejercer, no solamente lo que quede de esta campaña, sino en el futuro la Presidencia de la República al ser elegido».
Un candidato que no cede a la presión estética
La entrevista con Juanpis González, transmitida en el formato de El Boletín del Gomelo, también dejó ver la postura firme de Cepeda frente a quienes cuestionan su apariencia. El candidato recordó que ha superado dos procesos oncológicos, con cirugía y quimioterapia, y que desde 2022 está en seguimiento médico sin evidencia de recaída. En medio de un escenario electoral que proyecta la primera vuelta para el 31 de mayo de 2026 y la segunda vuelta para el 21 de junio de ese mismo año, Cepeda busca mantener su imagen sin artificios, mientras enfrenta las críticas de sectores que, como Polo Polo, también han cuestionado su ausencia en debates —la misma crítica que el congresista ha dirigido contra Abelardo de la Espriella—.
«Yo no tengo ninguna pretensión de cirugía plástica, ni de peluquines, ni de prótesis que me hagan ver de una forma u otra, soy tal como soy»
Iván Cepeda Castro, candidato presidencial y senador
La noticia, publicada originalmente por Colprensa, refleja cómo el candidato de izquierda ha decidido enfrentar las críticas a su presentación personal con un discurso de autenticidad, mientras que en el plano de la salud ha debido salir a desmentir versiones falsas que, según él, buscan afectar su campaña. Con las elecciones presidenciales en el horizonte, Iván Cepeda se muestra tal como es, sin cirugías ni prótesis, y con un certificado médico que respalda su estado de salud óptimo para gobernar.












