La family office del cantante colombiano J Balvin se incorporó como inversionista en el Fondo de Fondos II de la gestora Veronorte, un vehículo que ya supera los 20 millones de dólares en compromisos para invertir en fondos de capital de riesgo estadounidenses. La noticia, reportada a comienzos de 2026 por Forbes Colombia, marca la entrada del artista al ecosistema de venture capital a través de una estructura que canaliza capital latinoamericano hacia startups tecnológicas en Estados Unidos. El monto específico del aporte del cantante no fue detallado por la firma.
Veronorte fue fundada en Colombia en 2011 por Camilo Botero y Felipe Valencia, quienes actualmente se desempeñan como cofundadores y managing partners. La firma inició administrando programas de capital de riesgo corporativo con grupos empresariales como Sura, Argos y Nutresa, antes de reenfocarse en fondos estadounidenses. La empresa está registrada ante la SEC de Estados Unidos como asesor privado extranjero y en su primer fondo, denominado Fondo de Fondos I, logró reunir 19,6 millones de dólares de Grupo Cibest, el fondo patrimonial de la Universidad Eafit y otros 58 inversionistas, principalmente family offices de Medellín. Los resultados reportados por Veronorte incluyen inversiones en 25 fondos, exposición a unas 600 empresas y más de 100 millones de dólares ejecutados en el mercado estadounidense.
Una apuesta por la coinversión directa
Además del Fondo de Fondos II, Veronorte prepara un nuevo vehículo de inversión denominado Fondo de Coinversiones, que apunta a recaudar entre 8 y 10 millones de dólares para invertir directamente en un grupo de entre 10 y 12 compañías tecnológicas. Esta estrategia se diferencia del fondo de fondos porque concentrará capital en un portafolio más acotado, aumentando la exposición individual a cada empresa. La gestora colombiana reporta inversiones en compañías como Positron, fabricante de procesadores para inteligencia artificial; Perplexity, una plataforma de búsqueda con agentes de IA; y Coreshell, que desarrolla tecnología para baterías. También ha evaluado oportunidades en Anthropic, Cursor, Radiant, Aalo y Saronic.
El contexto en el que se constituye este nuevo fondo es particularmente desafiante para la industria del capital de riesgo en América Latina. Según datos de PitchBook, hasta el 30 de junio de 2025 solo se habían creado ocho fondos de capital de riesgo en la región, una cifra que contrasta con los 21 registrados durante todo 2025 y los 65 que se constituyeron en 2022. Esta contracción del sector refleja la cautela de los inversionistas ante un mercado que redujo drásticamente su actividad en los últimos años.
«Las compañías están permaneciendo privadas porque hay capital disponible en el mercado privado. La única manera de acceder a estas nuevas compañías es a través del venture capital»
Felipe Valencia, cofundador de Veronorte
Un family office es una estructura que administra el patrimonio e inversiones de una familia. En el caso de J Balvin, esta figura le permite participar en una cartera diversificada de fondos sin necesidad de invertir por separado en cada empresa, lo que brinda acceso a portafolios que incluyen startups relevantes. La exposición del cantante a empresas como OpenAI, Anthropic y SpaceX es indirecta, pues se logra a través de los fondos en los que Veronorte colocó recursos. No se confirmó si el aporte del artista se extenderá al nuevo Fondo de Coinversiones.
«Tras evaluar decenas de oportunidades de coinversión durante los últimos tres años, nuestro análisis indica que existe una ventaja competitiva en coinvertir con nuestros gestores»
Camilo Botero, cofundador y managing partner de Veronorte
La incursión de J Balvin en el venture capital a través de Veronorte se suma a una tendencia creciente de figuras del entretenimiento y el deporte que diversifican sus inversiones hacia el ecosistema tecnológico. Para la gestora colombiana, contar con el respaldo de un artista de talla global representa un espaldarazo a su estrategia de conectar capital latinoamericano con las oportunidades que ofrece el mercado estadounidense de capital de riesgo, en un momento en que la región busca reactivar su industria de fondos.












