La Sala de Definición de Situaciones Jurídicas de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) concedió el beneficio de libertad transitoria, condicionada y anticipada al sargento retirado del Ejército Nacional José Leonairo Dorado Gaviria, testigo clave en las investigaciones sobre el batallón de inteligencia Charry Solano y la toma del Palacio de Justicia. La decisión, consignada en un auto de 30 páginas fechado el 19 de junio y notificado en los últimos días, aplica exclusivamente al proceso penal por el que Dorado fue condenado a prisión por los delitos de secuestro extorsivo agravado y hurto agravado. El militar permanecía recluido desde el 11 de noviembre de 2008 en la Cárcel y Penitenciaría para Miembros de la Fuerza Pública de Alta y Media Seguridad del Ejército Nacional, sumando más de 17 años y seis meses de condena, tiempo que supera ampliamente el requisito de cinco años establecido en el numeral 2 del artículo 52 de la Ley 1820 de 2016, marco legal que rige el sistema de justicia transicional.
La Sala de Definición de Situaciones Jurídicas determinó que el compareciente cumple con el requisito temporal previsto en dicha ley, pues ha redimido más de 85 meses de pena. En el auto, el tribunal señaló que “se encuentra plenamente acreditado que el compareciente se encuentra privado de la libertad en condición de condenado y que dicha privación ha superado ampliamente el término de cinco años previsto en el numeral 2 del artículo 52 de la Ley 1820 de 2016. Por consiguiente, este requisito se considera satisfecho”. La libertad se hará efectiva una vez que Dorado suscriba un acta de compromiso y siempre que no registre otro requerimiento judicial en su contra. La JEP ordenó expedir la boleta de libertad correspondiente al centro penitenciario militar.
Un testigo clave en la búsqueda de verdad
José Leonairo Dorado Gaviria, quien integró las filas de inteligencia militar, fue aceptado de manera provisional como compareciente ante la JEP, que deberá determinar si los hechos por los que fue condenado guardan relación directa con el conflicto armado colombiano. Sus versiones han sido determinantes para las investigaciones sobre las estructuras de inteligencia y las desapariciones forzadas atribuidas al batallón Charry Solano. De hecho, sus declaraciones llevaron a la JEP a ordenar diligencias de búsqueda de personas desaparecidas en instalaciones de la Escuela Logística y del Batallón de Contrainteligencia, donde se han encontrado fragmentos óseos que aún están siendo analizados por expertos forenses. La defensa de Dorado, encabezada por el abogado Miguel Ángel del Río, sostiene que el caso por el que fue condenado estuvo vinculado a sus labores de inteligencia militar y no a una actuación personal al margen de sus funciones.
Tras conocerse la decisión, el abogado Del Río celebró el fallo y solicitó medidas de protección para su representado y su familia. “Muy contento con la libertad de José Dorado. Felicitaciones para él. Es el testigo más importante contra los excesos del ejército en el palacio de justicia. Solicito protección para él y su familia”, afirmó el jurista. No obstante, el beneficio concedido queda sujeto al régimen de condicionalidad propio de la JEP: Dorado deberá seguir compareciendo ante la Jurisdicción, acatar las decisiones que se tomen y continuar aportando información relevante. El incumplimiento de cualquiera de estas condiciones podría derivar en la revocatoria de la libertad y el retorno a prisión. La Sala de Definición de Situaciones Jurídicas continuará evaluando de fondo su permanencia en el sistema de justicia transicional, mientras las investigaciones sobre el batallón Charry Solano y la toma del Palacio de Justicia siguen su curso.












