En un fallo histórico para la justicia transicional en Colombia, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) impuso la primera sanción alternativa por reconocimiento tardío a un compareciente de la fuerza pública. Se trata del teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán, excomandante del Batallón de Infantería 44 Ramón Nonato Pérez, quien fue condenado como autor de 31 ejecuciones extrajudiciales, conocidas como ‘falsos positivos’, y una tentativa de homicidio. Los hechos fueron calificados como crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra, y la sentencia fue leída en audiencia pública, luego de que el oficial aceptara su responsabilidad en marzo de 2025, tras haber rechazado inicialmente las acusaciones.
La condena impuesta es de 69 meses y un día de prisión efectiva, es decir, 5 años, 9 meses y 1 día. Esta sanción se enmarca dentro del rango establecido para la figura de reconocimiento tardío, que va de 5 a 8 años. La JEP destacó que, de no haber reconocido los hechos, la pena habría superado los 20 años de prisión. Según la investigación, León Durán, bajo su comandancia, fue el máximo responsable y autor inmediato de una estructura criminal que operó en el batallón, donde el 94% de los resultados operacionales fueron considerados ilegítimos, evidenciando un patrón criminal deliberado.
Un patrón criminal sistemático
La JEP estableció que las víctimas, en su mayoría hombres jóvenes, campesinos y personas en situación de vulnerabilidad, eran trasladadas con engaños desde distintas regiones del país, como Casanare, Boyacá, Arauca, Meta, Quindío y Santander, bajo falsas ofertas de trabajo. Una vez en el lugar, eran asesinadas y posteriormente presentadas como bajas en combate. Para justificar estos crímenes, se fabricaban antecedentes falsos y se estigmatizaba a las víctimas. El presidente de la JEP, Alejandro Ramelli Arteaga, explicó que esta es la cuarta sentencia por ‘reconocimiento tardío’ emitida por el tribunal, pero la primera para un miembro de la fuerza pública.
«Los hechos no corresponden a excesos individuales ni a situaciones aisladas, sino a un patrón criminal deliberado»
Magistrado Gustavo Salazar, JEP
León Durán reconoció haber priorizado su carrera militar sobre la vida de civiles, omitido verificar la legalidad de las operaciones y ordenado o facilitado los crímenes. Como parte de la sanción y su compromiso con la reparación, el oficial se comprometió a pedir perdón públicamente, a colaborar en la búsqueda de personas desaparecidas, a participar en actos de dignificación de las víctimas, a entregar documentación operacional y a promover programas de formación en ética y derechos humanos dentro del Ejército Nacional. La sentencia, emitida por la Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad (SARVR) de la JEP, representa un hito en la rendición de cuentas dentro del sistema de justicia transicional, al demostrar que incluso el reconocimiento tardío conlleva consecuencias penales efectivas.












