JEP entrega restos de joven asesinado en falso positivo en Dabeiba, Antioquia

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La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) entregó a su familia los restos de Orlando de Jesús Oquendo Úsuga, un joven de 19 años desaparecido el 14 de julio de 2004 en el corregimiento de Quiparadó, Dabeiba, Antioquia, y presentado por el Ejército Nacional como un guerrillero abatido en combate. Veintidós años después, la verdad emerge: Orlando fue una víctima más de los llamados “falsos positivos”, asesinado por uniformados que lo engañaron con promesas de empleo, lo vistieron con insignias guerrilleras y lo reportaron como una baja de las Farc-EP. Su cuerpo fue enterrado sin identificar en el cementerio de Carepa, donde permaneció hasta que la JEP logró recuperarlo e identificarlo en el marco del macrocaso 03 y el Caso Conjunto Cementerio Las Mercedes de Dabeiba.

La JEP informó que comparecientes de la fuerza pública reconocieron su responsabilidad como máximos responsables por estos crímenes y aportaron información clave para la ubicación e identificación de Orlando de Jesús. La entrega digna de sus restos se suma a otras 18 víctimas que han sido restituidas a sus familias en Antioquia y Chocó, y a 25 identificadas y entregadas en la región de Urabá, dentro de las investigaciones que buscan esclarecer los 7.837 casos de “falsos positivos” reportados hasta ahora por la JEP —cifra que podría ser superior—. En este proceso se imputaron crímenes de guerra y de lesa humanidad a diez exmilitares, de los cuales ocho reconocieron públicamente su responsabilidad.

Medidas cautelares y verdad en los cementerios

Las medidas cautelares decretadas por la JEP en 2023 para proteger los cementerios de Carepa y Mutatá fueron fundamentales para recuperar, identificar y entregar dignamente el cuerpo de Orlando de Jesús a su familia, según destacó la propia jurisdicción. La intervención en estos camposantos, donde los cuerpos de las víctimas de ejecuciones extrajudiciales solían ser enterrados en fosas comunes sin identificación, ha permitido avanzar en la búsqueda de cientos de familias que durante años han esperado respuestas. En el caso de Oquendo, su familia realizó una ceremonia religiosa tras recibir los restos, cerrando un ciclo de dolor e incertidumbre que duró más de dos décadas.

“Comparecientes de la fuerza pública que reconocieron su responsabilidad como máximos responsables por estos crímenes; aportaron información que contribuyó a la ubicación e identificación de Orlando de Jesús, cuyo cuerpo había sido inhumado sin identificar en el cementerio de Carepa”.

JEP

La historia de Orlando de Jesús Oquendo Úsuga ilustra el patrón sistemático de desaparición forzada y asesinato que la JEP investiga en el macrocaso 03 y el Caso Conjunto Cementerio Las Mercedes de Dabeiba. El joven fue reclutado con engaños, bajo la promesa de un empleo, y luego ejecutado por militares que lo presentaron como una baja en combate. Durante 22 años su familia vivió la angustia de no saber qué había sucedido, mientras su cuerpo yacía en una tumba anónima en Carepa. Hoy, la entrega de sus restos representa no solo un acto de reparación, sino la confirmación de que la justicia transicional puede abrir caminos de verdad allí donde hubo silencio y ocultamiento.

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