Juan Daniel Sepúlveda, empresario y expareja de la influencer Andrea Valdiri, respondió con un tono irónico a través de sus redes sociales que devolverá la camioneta que ella le regaló, después de que se confirmara la separación de la pareja el sábado 18 de julio. La respuesta surgió cuando un seguidor le preguntó sobre el vehículo, un regalo de alto valor simbólico y material que Valdiri le obsequió en abril de 2026, con motivo de su cumpleaños, y cuyo valor supera los 550 millones de pesos.
En una publicación donde Sepúlveda aparece lavando el vehículo, escribió: “Para eso la estoy lavando, para devolverla”. La declaración se viralizó rápidamente y reavivó el debate público sobre si los regalos de alto costo deben ser retornados tras una ruptura sentimental. Aunque el tono de Sepúlveda fue interpretado como humorístico y no hay indicios de un conflicto real por la camioneta, la frase no pasó desapercibida entre los seguidores de la pareja, que durante casi tres años compartieron una relación pública que inició durante el Carnaval de Barranquilla y que incluyó gestos como tatuarse mutuamente.
Separación y reacciones
La ruptura se confirmó después de que ambos dejaran de seguirse en redes sociales y Valdiri publicara mensajes alusivos a un cambio de ciclo. La creadora de contenido pidió evitar buscar culpables y priorizar la tranquilidad, mientras que Sepúlveda optó por una despedida discreta, compartiendo una fotografía de Valdiri sonriendo con la palabra “Gracias” y un emoji de corazón con curita. En medio de la tormenta mediática, Valdiri también se pronunció con contundencia: “Con tusa, sin tusa, ¿a uno qué le toca? Seguir trabajando. A mí no me mantiene nadie, tengo que seguir haciendo con mis pelacas, camellando, no parando. De eso se trata la vida”.
“Para eso la estoy lavando, para devolverla”
Juan Daniel Sepúlveda, empresario
En un giro que muestra la complejidad de su vínculo, Valdiri reconoció públicamente que Sepúlveda la asesoró en un momento crítico para una de sus empresas, ayudándola a evitar una pérdida millonaria. Este antecedente, sumado a la respuesta irónica sobre la camioneta, deja entrever que, pese a la separación, la relación entre ambos no se ha tornado hostil, aunque el escrutinio público sigue siendo implacable.











