Juez en Cali envía a prisión a cinco implicados en asesinato de mujer embarazada

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En una audiencia que estuvo marcada por la falta de respeto hacia la víctima y su familia, un juez de control de garantías de Cali envió a prisión a cinco personas señaladas de participar en el feminicidio de María Camila Potosí Gómez, una joven de 21 años que estaba embarazada de ocho meses, y en la extracción violenta de su bebé, que luego murió. Los imputados, identificados como Yulieth Cecilia Angulo Escobar, Nitzon Stiven Mondragón Cuero, Kevin Alexis López Orozco, Juan José Narváez Rodríguez y Edwin García Zuluaga, fueron capturados y deberán enfrentar un proceso penal por los delitos de feminicidio agravado, secuestro simple agravado, desaparición forzada agravada y alteración de elemento material probatorio. Ninguno de ellos aceptó los cargos imputados por la Fiscalía.

Los hechos que llevaron a esta decisión judicial comenzaron el 16 de julio de 2026, cuando María Camila desapareció tras salir de su vivienda en el sector de Polvorines, en Cali. Según la investigación liderada por el fiscal especializado Claudio Monsalve, la mujer fue engañada por Yulieth Angulo, quien se había ganado su confianza durante un programa estatal para gestantes haciéndole creer que también estaba embarazada de una niña. Bajo esa falsa premisa, Angulo la transportó en una motocicleta de placas JFM 91C hasta un inmueble ubicado en la Calle 2B Oeste 94-1, en el sector de Alto de Polvorines o La Buitrera. Una vez allí, la mujer fingió haber perdido las llaves del vehículo para entretener a la víctima, mientras otros integrantes del grupo delincuencial la reducían mediante violencia física y el uso de un arma blanca.

Un crimen atroz con 22 heridas y un bebé extraído

El dictamen forense reveló la brutalidad del ataque: María Camila recibió 22 heridas con arma blanca en la cabeza, el cuello, la región cervical, el abdomen y el tórax. Tras asesinarla, los agresores le extrajeron el bebé, una niña que fue llamada Alahia por las autoridades, pero que no sobrevivió. El cuerpo de la joven fue amarrado, envuelto en sábanas y trasladado hasta las orillas del río Meléndez, en el sur de Cali, donde fue hallado el 20 de julio. Los restos de la recién nacida fueron encontrados días después, el 30 de julio, cerca del lugar del crimen, en el kilómetro 3 del corregimiento La Buitrera, gracias a la confesión de uno de los capturados.

Durante la audiencia de imputación de cargos, ocurrió un momento que reflejó la insensibilidad de los procesados. El fiscal Claudio Monsalve observó que algunos de los detenidos se reían en la sala y no dudó en advertir al juez: «Yo aprecio risas en la sala de audiencia, señor juez». El togado respondió que no lo había notado, pero acto seguido ordenó «mantener el orden, la compostura y el respeto en la diligencia y con todas las partes», un llamado que apenas logró contener la indignación de los presentes.

«Yo aprecio risas en la sala de audiencia, señor juez»

Claudio Monsalve, fiscal especializado de Cali

Los roles de cada implicado en la estructura criminal

La Fiscalía detalló la participación de cada uno de los cinco señalados, quienes presuntamente integran la banda conocida como Los Santa, dedicada a homicidios y microtráfico en la comuna 18 de Cali. Según el ente acusador, Yulieth Angulo fue quien planeó el engaño, ganó la confianza de la víctima y aportó el inmueble donde ocurrió el crimen. Nitzon Mondragón habría coordinado el plan y reducido a la joven mediante violencia física y un arma blanca. Kevin López también participó en la coordinación y en la ejecución del homicidio y la extracción del bebé. Edwin García, por su parte, fue señalado de ejecutar el asesinato y la extracción, además de cumplir funciones de seguridad perimetral: «brindar seguridad al área perimetral, en los recorridos posteriores y de alertar si había presencia de la autoridad policial y de la comunidad», explicó el fiscal. Finalmente, Juan José Narváez habría sido el encargado de ocultar las pruebas y trasladar el cuerpo.

El caso de María Camila Potosí Gómez causó una profunda indignación en Cali y en todo Colombia, en una semana particularmente violenta en la que también fueron asesinadas otras tres mujeres en el país. La joven, que vivía con la ilusión de ser madre, se convirtió en un símbolo de la crueldad de la violencia de género y del accionar de las estructuras criminales que atacan a las mujeres en estado de vulnerabilidad. La Personería distrital de Cali y Medicina Legal confirmaron la identidad de la bebé como Alahia, cuyo asesinato añade un capítulo aún más doloroso a esta tragedia. Con la medida de aseguramiento, los cinco procesados permanecerán en prisión mientras avanza la investigación que busca esclarecer todos los detalles de este crimen que ha conmocionado al país.

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