Un juez de Control de Garantías de Cúcuta ordenó la reclusión preventiva en un centro carcelario de Jesús Alberto Hernández Morales y Kelvis Daniel Sequeira Delgado, tras imputarles los delitos de favorecimiento agravado y ocultamiento, alteración o destrucción de material probatorio en el marco de la investigación por la muerte de la joven Yulixa Toloza, ocurrida tras un procedimiento estético clandestino en Bogotá. Durante la audiencia de imputación, desarrollada el 21 y 22 de mayo, el togado rechazó los argumentos de la defensa, que alegaban que sus representados fueron “asaltados en su buena fe”, y sostuvo que ambos actuaron con pleno conocimiento de los hechos, al retirar y trasladar el vehículo que se convirtió en una prueba fundamental para esclarecer el crimen.
Los hechos que llevaron a la detención de los dos hombres se remontan a las horas posteriores al deceso de Yulixa Toloza, cuando, presuntamente siguiendo instrucciones de María Fernanda Delgado, propietaria de la clínica estética ilegal ubicada en el barrio Tunjuelito, ambos individuos se movilizaron desde Venezuela hacia Colombia la madrugada del 17 de mayo. Su misión era retirar un Chevrolet Sonic de color gris, de placas UCQ 340, que se encontraba en el municipio de Los Patios, y trasladarlo hasta Cúcuta, utilizando tapabocas para evitar ser identificados. El vehículo es considerado una pieza clave en la investigación, pues fue el medio de transporte usado para llevar a la víctima desde el lugar del procedimiento fallido hasta una zona rural entre los municipios de Apulo y Anapoima, donde su cuerpo fue localizado.
La evidencia dentro del automóvil
Durante el rastreo y posterior hallazgo del automóvil en Cúcuta, los investigadores de la Fiscalía encontraron en su interior un conjunto de elementos de alto valor probatorio. Entre estos se destacan células epiteliales, cabello, una huella dactilar, una tarjeta SIM y un router de transmisión de señal de internet. Estos vestigios fueron presentados durante la audiencia como prueba irrefutable de la conexión entre el vehículo y el crimen, lo que llevó al juez a determinar que la acción de Hernández Morales y Sequeira Delgado de ocultar el automóvil constituyó un acto deliberado para entorpecer el curso de la justicia.
«Tanto Hernández como Sequeira sabían lo que estaban haciendo e intentaron ocultar un vehículo, que es pieza clave en la investigación por el crimen de Yulixa»
Juez de Control de Garantías, Cúcuta
La defensa de los imputados intentó desmarcar a sus clientes de la responsabilidad penal, argumentando que estos fueron engañados por María Fernanda Delgado, quien, según el abogado defensor, “debe pagar por sus crímenes, engañó a su tío, como consta en las conversaciones”. No obstante, el juez consideró que las pruebas presentadas por la Fiscalía, que incluyen mensajes, transferencias y testimonios, demostraban que existieron instrucciones directas para mover el vehículo con el objetivo de evitar la detección. La decisión del juez de primera instancia no fue apelada por las partes, por lo que la medida de aseguramiento en un centro carcelario de Cúcuta se mantiene firme, mientras se espera que un juez de circuito se pronuncie en las próximas semanas sobre la legalidad de la captura, cerrando así un capítulo más en la búsqueda de justicia para Yulixa Toloza.












