Un juez de control de garantías de Medellín impuso medida de aseguramiento en centro carcelario contra Yesison Alexis Arenas Torres y Emanuel Patiño Garzón, señalados como presuntos responsables del homicidio del dragoneante del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) Wilber Ferney Martínez Sana. Los procesados deberán permanecer privados de la libertad mientras avanza el juicio por los delitos de homicidio agravado y fabricación, tráfico o porte de armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas agravado.
El crimen ocurrió el 13 de agosto de 2026 en el barrio San Francisco, en inmediaciones de la cárcel La Paz, en el municipio de Itagüí, sur del Valle de Aburrá. Según la investigación dirigida por un fiscal de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Seccional Medellín, los dos hombres llegaron en un taxi al lugar y habrían perpetrado el homicidio con una pistola provista de un supresor de sonido de fabricación hechiza. Patiño Garzón conducía el taxi y facilitó la huida hacia Medellín, pero fueron interceptados por la Policía Metropolitana en el barrio Guayabal de la capital antioqueña.
Captura en tiempo real y hallazgo del arma
El general Henry Bello, comandante de la Policía Metropolitana, explicó que el seguimiento en tiempo real permitió interceptar el taxi a la altura del CAI Guayabal, donde las unidades policiales capturaron a los dos ocupantes del vehículo y les incautaron el arma de fuego con la que presuntamente se cometió el crimen. La Fiscalía imputó formalmente los cargos a los detenidos, quienes ahora enfrentan un proceso penal mientras se esclarecen los móviles del ataque.
“El seguimiento en tiempo real permitió interceptar el taxi a la altura del CAI Guayabal. En el lugar, las unidades policiales capturaron a los dos ocupantes del vehículo y les incautaron el arma de fuego con la que presuntamente se cometió el crimen”.
General Henry Bello, comandante de la Policía Metropolitana
Posible retaliación por traslado de cabecillas
El homicidio del dragoneante Martínez Sana ha generado alarmas en el sector penitenciario. Jimmy Suárez, presidente nacional del Sindicato de Empleados Unidos Penitenciarios (Seup), sugirió que el asesinato podría ser una retaliación por el traslado de cabecillas de bandas criminales vinculadas a la mesa de Paz Urbana de la administración saliente. El sindicato ha denunciado que decenas de funcionarios del Inpec han sido víctimas de atentados y homicidios en los últimos años, y exigió al Ministerio de Justicia y al Gobierno Nacional la implementación de esquemas de seguridad reforzados para custodios en todo el país.
La Fiscalía y los cuerpos de inteligencia continúan las pesquisas para esclarecer la autoría intelectual del crimen, mientras los dos procesados permanecen en prisión preventiva a la espera de la continuación del proceso judicial. La comunidad penitenciaria y los familiares del dragoneante asesinado claman por justicia y medidas efectivas de protección para quienes trabajan en el sistema carcelario colombiano.










