El futbolista venezolano Edson Tortolero, actual jugador del América de Cali, tuvo que cambiar de vivienda en Cali después de que el terremoto del pasado 10 de agosto dejara daños «muy fuertes» en la casa que habitaba. En una entrevista con Win Sports, el jugador, procedente del Carabobo FC y seleccionado nacional de Venezuela, narró además la dura experiencia que vivió en su país apenas dos meses antes, cuando dos sismos sacudieron el territorio venezolano y dejaron más de 6.500 fallecidos. La emergencia en Colombia, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, Chocó, con una magnitud de 7,4, ha sido una de las más graves de la historia reciente del país: 331 muertos, 4.439 heridos, 240 desaparecidos y 364 rescatados, mientras que 494 municipios de 16 departamentos resultaron afectados y 361.353 personas quedaron damnificadas. En Cali, donde reside Tortolero, se registraron 147 fallecidos, 1.657 heridos y 47 desaparecidos.
El jugador confesó que evitó mostrar imágenes de los daños en su vivienda porque considera que son muy fuertes. «Tuve la oportunidad hace dos días de cambiarme de casa. No quería mostrar las imágenes porque son muy fuertes. Estoy más tranquilo porque el club hizo una gestión para que yo tuviera una casa y estoy agradecido con ellos», declaró el futbolista, quien agradeció el respaldo de la institución escarlata en medio de la contingencia. Los estragos del sismo en su hogar se suman a un año marcado por la tragedia para el jugador, que llegó al América en el mercado de pases más reciente y que aún carga con los recuerdos de lo vivido en Venezuela el 24 de junio de 2026.
La pesadilla del doble terremoto en Venezuela
Aquel día, dos movimientos telúricos con 39 segundos de diferencia sacudieron al país. El primero, de magnitud 7,2, tuvo su epicentro cerca de San Felipe, en el estado Yaracuy, a las 18:04; el segundo, de magnitud 7,5, se registró frente a las costas de Catia La Mar, en La Guaira. El balance oficial a dos meses supera los 6.500 fallecidos y la emergencia humanitaria aún continúa con la remoción de escombros. Tortolero, quien participó activamente en las labores de búsqueda, relató que su esposa se oponía a que viajara a Barinas, pero él acudió al llamado de su antiguo profesor, cuya familia estaba atrapada bajo los escombros en La Guaira.
«La situación, yo no quería hablar mucho del terremoto porque sí me trae malos recuerdos. La verdad, lo que se vivió en La Guaira… Mi esposa no quería que fuera a Barinas, pero mi profesor me llamó para que lo subiera a La Guaira porque estaban su hijo y cuatro nietas debajo de los escombros», relató Tortolero. La búsqueda fue angustiosa y el desenlace, devastador: «A los cuatro días pudimos encontrar los cuerpos de su familia y fue muy difícil». El jugador describió un escenario de caos absoluto, con personas buscando a sus seres queridos entre los escombros y cuerpos a la vista en las aceras. «Es complicado de superar porque es un caos en todo lado, muchas personas buscando a sus familiares. Es una situación que no me gusta decirla: caminabas y veías los cuerpos en la acera. Había que ser fuerte», confesó.
«Si fuera mi familia la que hubiera encontrado abajo, no sé qué locura haría»
Edson Tortolero, jugador del América de Cali
Pese a la tragedia, el futbolista encuentra motivos para la gratitud. «Gracias a Dios estamos con vida, que es lo más importante después de lo que hemos pasado. Una lástima la pérdida humana que se dio. Somos bendecidos y debemos estar agradecidos con Dios de poder seguir viviendo», sentenció el venezolano, que ahora intenta rehacer su vida en Cali mientras el país aún asimila el golpe del terremoto que dejó 178.555 viviendas averiadas y 31.540 destruidas en toda Colombia. Su historia, marcada por dos desastres naturales en menos de dos meses, refleja la vulnerabilidad de una región entera frente a la furia de la tierra.










