En una revelación que asombra al mundo del fútbol, el delantero colombiano nacionalizado mexicano Julián Quiñones anotó la impactante cifra de 17 goles en un solo partido cuando militaba en la categoría sub-17 con la escuela de Fútbol Paz en Colombia. El dato fue dado a conocer por César Valencia, director deportivo y fundador de la institución que formó al actual jugador del Al-Qadsiah de Arabia Saudita y de la Selección de México, quien lo recordó como una hazaña casi sobrehumana durante un torneo nacional juvenil.
Quiñones, originario de Magüí Payán (Nariño), llegó a Fútbol Paz en enero de 2014, cuando contaba con 16 años, y rápidamente demostró un olfato de gol fuera de lo común. En su primera veeduría, el joven ya había marcado cuatro goles que llamaron la atención del club. Sin embargo, fue durante un encuentro del torneo nacional sub-17 donde alcanzó una cifra récord que, según Valencia, pocos jugadores en el planeta han logrado. «Una anécdota superespecial es que en un solo partido hizo 17 goles. Yo no sé cuántos jugadores en el mundo habrán hecho 17 goles en un partido», expresó el directivo, destacando la magnitud de la proeza.
Pero las marcas de Quiñones no terminaron ahí. En aquella misma competición nacional, el delantero se consagró como campeón de goleo con 58 anotaciones, guiando a su equipo al título. César Valencia recordó con orgullo aquella campaña: «En torneo nacional quedamos campeones y Julián Quiñones fue campeón de goleo. Hizo 58 goles». Para entonces, con apenas 15 años, el nariñense ya demostraba una capacidad goleadora que lo acompañaría a lo largo de su carrera en México, donde tras una alianza entre Fútbol Paz y Tigres en 2015, partió a probar suerte en el fútbol azteca.
Un talento forjado en la adversidad
El éxito de Quiñones no es fruto de la casualidad. Valencia destacó las cualidades que lo han llevado a destacar en cada equipo donde ha militado. «Julián le metió goles a todo el mundo. Tiene talento y tiene una virtud que tiene que ver con la parte física. Tiene mucha intensidad de llegadas al área y define como los dioses», señaló. A su llegada a Tigres, el colombiano compitió por un lugar con figuras de la talla de André-Pierre Gignac, y sus inicios en el fútbol mexicano fueron igualmente prometedores: se estima que anotó entre 13 y 14 goles en su primer torneo sub-20 con el equipo felino.
El camino de Quiñones refleja también una historia de superación. Creció en condiciones difíciles en el departamento de Nariño, lo que forjó su carácter. «Si tú te adentras un poquito en esa parte de Nariño ves que hay muchas dificultades y él siempre pensaba en sacar su familia adelante. Eso tiene que haber marcado mucho a Julián», reflexionó Valencia. Esa determinación lo llevó a pasar por Lobos BUAP, Atlas, América de México y Tigres, hasta recalar en el Al-Qadsiah de Arabia Saudita, donde recientemente se coronó campeón de goleo por encima de nada menos que Cristiano Ronaldo.
«Siempre, siempre donde ha llegado ha sido goleador. Imagínate que acaba de quedar campeón de goleo en Arabia arriba de Cristiano Ronaldo»
César Valencia, director deportivo y fundador de Fútbol Paz
Además de sus hazañas en clubes, Quiñones escribió su nombre en la historia del fútbol mundial al anotar el primer gol de la Copa del Mundo 2026, en el partido inaugural entre México y Sudáfrica que terminó 2-0, convirtiéndose en el primer colombiano en lograr dicho hito. A pesar de que clubes colombianos como América de Cali mostraron interés en él durante sus inicios, el delantero optó por el camino internacional, una decisión que hoy lo tiene brillando en el fútbol de élite y como un ejemplo de que el talento, cuando se combina con esfuerzo, puede romper cualquier barrera.












