En medio de la emergencia que mantiene en vilo al Chocó tras el sismo de 7,4 grados del pasado 10 de agosto, un grupo de jóvenes voluntarios conocidos como “Los Bárbaros” ha convertido la descarga de donaciones en un acto de resistencia y alegría viral. Con bailes y cantos, estos voluntarios agilizan la logística en las Bodegas del Pacífico, el centro de acopio de la ayuda humanitaria ubicado a 200 metros después del puente de Cabí, mano izquierda, portón gris, en Quibdó. Mientras descargan camiones con productos de aseo, mercado y hábitat, los videos de su labor se han esparcido por redes sociales, mostrando cómo el ánimo de los chocoanos busca imponerse a la adversidad.
La gobernadora del Chocó, Nubia-Carolina Córdoba, ha sido testigo directo de esta dinámica y ha hecho un llamado a la solidaridad a través de un video grabado en el mismo punto de acopio. «Bueno, quiero contarles que estamos haciendo descarga en este momento en Bodegas del Pacífico. Esto queda a 200 metros después de que pasamos el puente de Cabí, a mano izquierda, un portón gris, Bodegas del Pacífico. Aquí queda el centro logístico de la emergencia. Estamos acá descargando doce camiones que acaban de llegar, así que todo el que quiera ser voluntario, véngase, acá estamos. Juntos salimos de esta», expresó la mandataria, quien además ha solicitado que todas las caravanas humanitarias se dirijan a ese punto para coordinar la repartición de kits.
El sismo, registrado por el Servicio Geológico Colombiano, ha dejado una huella profunda en el departamento y en todo el país. A nivel nacional se reportan 289 fallecidos y más de 26.000 viviendas destruidas. En el Chocó, las cifras son igualmente devastadoras: 13 muertos, 309 heridos, 10.971 familias damnificadas y 41.287 personas afectadas en 29 municipios. El terremoto destruyó por completo 2.647 viviendas y averió otras 13.076, además de afectar 10 puentes vehiculares. Frente a este panorama, más de 1.000 toneladas de donaciones han llegado al departamento, mientras el Gobierno Nacional activó un paquete de emergencia que incluye la declaratoria de desastre nacional por 12 meses, subsidios de arriendo y exoneración de servicios públicos por tres meses para los más afectados.
Un gobierno comprometido con la reconstrucción
En medio de la crisis, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha asegurado que el Chocó no quedará en el olvido. Durante su visita a la región, designó un gerente para liderar la reconstrucción del departamento y prometió una oportunidad histórica. «Tienen un gobierno nacional comprometido. Tenemos una oportunidad histórica de saldar la deuda que por tantos años ha tenido el Estado colombiano con este departamento», afirmó el mandatario, en un mensaje que busca infundir esperanza entre los damnificados. Las medidas, que incluyen 16 disposiciones laborales como la prohibición de ocupar lugares inseguros, trabajo en casa y retiro parcial de cesantías, están en proceso de formalización mediante decretos aún no publicados.
La solidaridad que no para
Mientras el Gobierno avanza en la estructuración de las ayudas, la cotidianidad de la tragedia se vive en las Bodegas del Pacífico. Allí, entre el polvo de los camiones y el sudor de las cadenas humanas, “Los Bárbaros” han logrado que la descarga de donaciones se convierta en un espectáculo de resistencia cultural. Sus bailes y cantos no solo buscan hacer más llevadera la tarea, sino que han viralizado la necesidad de apoyo en un departamento que, según las autoridades, alberga a más de 19.000 personas damnificadas. La gobernadora Córdoba ha insistido en que la solidaridad de los colombianos ha sido clave, pero el reto sigue siendo titánico: reconstruir un territorio herido por el movimiento telúrico y por décadas de abandono estatal.










